Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 3 de noviembre de 2026

Martes de la Vigésima Tercera Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 18

1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, peña mía, en él confiaré; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi refugio.
3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.
4 Me cercaron lazos de muerte y torrentes de perversidad me atemorizaron.
5 Lazos del sepulcro me rodearon, me salieron al encuentro redes de muerte.
6 En mi angustia invoqué a Jehová y clamé a mi Dios; él oyó mi voz desde su templo y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
7 Entonces la tierra fue conmovida y tembló; y los fundamentos de los montes se conmovieron y se estremecieron, porque se indignó él.
8 Subió humo de su nariz y de su boca fuego consumidor; carbones fueron por él encendidos.
9 E inclinó los cielos y descendió; y había oscuridad debajo de sus pies.
10 Y cabalgó sobre un querubín y voló, y velozmente voló sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas por su escondedero, su pabellón alrededor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
12 Por el resplandor que había delante de él, sus nubes pasaron; y hubo granizo y carbones ardientes.
13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones ardientes.
14 Y envió sus saetas, y los dispersó; y lanzó relámpagos, y los destruyó.
15 Y aparecieron los lechos de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz.
16 Envió desde lo alto, me tomó, me sacó de las muchas aguas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecían, aunque eran más fuertes que yo.
18 Me salieron al encuentro en el día de mi calamidad, mas Jehová fue mi apoyo.
19 Y me sacó a lugar espacioso; me libró porque se agradó de mí.
20 Me ha pagado Jehová conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque yo guardé los caminos de Jehová y no me aparté impíamente de mi Dios.
22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí y no aparté de mí sus estatutos.
23 Y fui íntegro para con él, y me guardé de mi iniquidad.
24 Me recompensó, pues, Jehová conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, con el hombre íntegro serás íntegro.
26 Con el limpio te mostrarás limpio y con el perverso serás sagaz.
27 Porque tú salvarás al pueblo humilde y humillarás los ojos altivos.
28 Tú, pues, alumbrarás mi lámpara; Jehová, mi Dios, iluminará mis tinieblas.
29 Porque contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros.
30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino; la palabra de Jehová es pura; escudo es él a todos los que en él esperan.
31 Porque, ¿quién es Dios, sino Jehová? ¿Y quién la roca, sino nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de fuerza y él hace perfecto mi camino;
33 quien hace mis pies como de ciervas y él me hace estar sobre mis alturas;
34 quien enseña mis manos para la batalla, para tensar con mis brazos el arco de bronce.
35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación, y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.
36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí y no titubearon mis tobillos.
37 Perseguí a mis enemigos y los alcancé, y no volví hasta acabarlos.
38 Los herí y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies.
39 Pues me ceñiste de fortaleza para la batalla; postraste debajo de mí a los que contra mí se levantaron.
40 Y me diste la cerviz de mis enemigos, y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, y no hubo quien salvara; aun a Jehová, mas no les respondió.
42 Y los molí como polvo delante del viento; los esparcí como lodo de las calles.
43 Me libraste de las contiendas del pueblo; me pusiste por cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me sirvió.
44 Al oírme, me obedeció; los hijos de los extranjeros se sometieron a mí;
45 los hijos de los extranjeros desfallecían y salían temblando de sus encierros.
46 Viva Jehová y bendita sea mi roca, y ensalzado sea el Dios de mi salvación,
47 el Dios que me concede la venganza y sujeta pueblos debajo de mí.
48 El que me libra de mis enemigos; y aun me elevas sobre los que se levantan contra mí, me libras de varón violento.
49 Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré salmos a tu nombre.
50 El que engrandece las victorias de su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Sirácides 19

1 El que hace eso nunca llegará a ser rico; el que descuida las cosas pequeñas terminará en la ruina.
2 El vino y las mujeres llevan al libertinaje, y el que anda con prostitutas se vuelve descarado.
3 Se pudrirá, los gusanos se lo comerán, y su descaro será aniquilado.
4 El que se fía a la primera, es un espíritu ligero; el que peca, se hace mal a sí mismo.
5 El que goza haciendo el mal, será condenado.
6 El que domina su lengua, vivirá en paz, y el que odia la murmuración, sufrirá poco.
7 No repitas los chismes y te evitarás perjuicios.
8 No los cuentes ni de amigos ni de enemigos; no los reveles, a menos que peques por callar.
9 Si uno de ellos te oye, desconfiará de ti y más tarde te odiará.
10 Si te cuentan algo, guárdalo hasta la tumba; no te preocupes, que no vas a reventar.
11 Un imprudente guardando un secreto sufre más que una mujer de parto.
12 Como flecha clavada en la pierna, es un secreto en el pecho de un imprudente.
13 Si te cuentan algo de un amigo, pregúntale, quizá él no haya hecho lo que dicen; y si lo hizo, para que no lo vuelva a hacer.
14 Si te cuentan algo de tu prójimo, pregúntale, quizá no haya dicho lo que le achacan; pero si lo dijo, para que no vuelva a decirlo.
15 Pregunta al amigo; con frecuencia es pura calumnia; no creas todo lo que dicen.
16 A veces uno se equivoca, pero sin querer; ¿quién no ha pecado con la lengua?
17 Antes de amenazar al prójimo, pregúntale; deja que la ley del Altísimo siga su curso.
20 Toda la sabiduría está en honrar al Señor y en cumplir su ley.
22 Saber mucho de maldad, eso no es sabiduría; seguir el consejo de los pecadores no es sensatez.
23 Hay una astucia detestable, pero hay tontos que no tienen la culpa.
24 Más vale ser ignorante y honrar a Dios que ser muy listo y faltar a la ley.
25 Hay habilidad consumada pero injusta, y hay quien actúa torcidamente para que le hagan justicia.
26 Hay quien anda agachado y triste, pero por dentro está lleno de engaños;
27 agacha la cabeza y se hace el sordo, pero cuando no lo ven, te saca ventaja,
28 y si no tiene fuerza para ahora hacerte mal, en la primera ocasión te causará algún perjuicio.
29 Por la cara se conoce a una persona, y por el aspecto se distingue al sabio.
30 La manera de vestirse, de reír y caminar, muestra lo que uno es.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Colosenses 3

1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,
3 porque estáis muertos, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
5 Haced morir, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, pasiones, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,
7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.
8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, palabras deshonestas de vuestra boca.
9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.
10 y revestido del nuevo, que es renovado en conocimiento conforme a la imagen del que lo creó;
11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo y en todos.
12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de longanimidad;
13 soportándoos los unos a los otros y perdonándoos los unos a los otros, si alguno tuviere queja del otro; de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo de la perfección.
15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
16 La palabra de Cristo habite en vosotros abundantemente en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor.
17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a nuestro Dios y Padre por medio de él.
18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
19 Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas.
20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor.
21 Padres, no irritéis a vuestros hijos, para que no se hagan de poco ánimo.
22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos según la carne, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios.
23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres,
24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
25 Mas el que hace injusticia recibirá la injusticia que haga, y no hay acepción de personas.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Señor, te suplicamos que guardes tu casa, la Iglesia, en continua piedad, para que por tu protección esté libre de todas las adversidades, y se dedique devotamente a servirte con buenas obras, para la gloria de tu nombre, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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