Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 9 de marzo de 2026

Lunes de la Tercera Semana de Cuaresma

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 47

1 Pueblos todos, batid las manos; aclamad a Dios con voz de júbilo.
2 Porque Jehová, el Altísimo, es temible, rey grande sobre toda la tierra.
3 Él someterá a los pueblos debajo de nosotros, y a las naciones debajo de nuestros pies.
4 Él nos elegirá nuestras heredades, la hermosura de Jacob, a quién amó Selah.
5 Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.
6 Cantad a Dios, cantad; cantad a nuestro Rey, cantad,
7 porque Dios es el Rey de toda la tierra; cantad con inteligencia.
8 Reina Dios sobre las naciones; Dios se sienta sobre su santo trono.
9 Los príncipes de los pueblos se reunieron como pueblo del Dios de Abraham, porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 48

1 Grande es Jehová y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
2 Hermosa elevación, el gozo de toda la tierra es el monte Sion, a los lados del norte, la ciudad del gran Rey.
3 Dios en sus palacios es conocido por refugio.
4 Porque, he aquí, los reyes de la tierra se reunieron; pasaron juntos.
5 Y viéndola ellos así, se maravillaron, se turbaron, se apresuraron a huir.
6 Los tomó allí temblor; dolor como de mujer que da a luz.
7 Con viento del este quiebras tú las naves de Tarsis.
8 Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; Dios la afirmará para siempre Selah.
9 Pensamos en tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo.
10 Conforme a tu nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra; de justicia está llena tu diestra.
11 Se alegrará el monte Sion, se gozarán las hijas de Judá por tus juicios.
12 Andad alrededor de Sion y rodeadla; contad sus torres.
13 Considerad atentamente su antemuro, mirad sus palacios, para que lo contéis a la generación venidera.
14 Porque este Dios es nuestro Dios eternamente y para siempre; él nos guiará aun más allá de la muerte.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 49

1 Oíd esto, pueblos todos; escuchad, todos los habitantes del mundo,
2 así los plebeyos como los nobles, el rico y el pobre juntamente.
3 Mi boca hablará sabiduría, y el pensamiento de mi corazón, inteligencia.
4 Inclinaré al proverbio mi oído; declararé con el arpa mi enigma.
5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis enemigos me cerque?
6 Los que confían en sus bienes y en la multitud de sus riquezas se jactan,
7 ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano ni dar a Dios su rescate.
8 (porque la redención de su vida es de gran precio, y no se logrará jamás),
9 para que viva en adelante para siempre y nunca vea la corrupción.
10 Pues él verá que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen y dejan a otros sus riquezas.
11 En su interior piensan que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación; llaman sus tierras con sus nombres.
12 Mas el hombre no permanecerá en honra, es semejante a las bestias que perecen.
13 Este su camino es su locura; con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos Selah.
14 Como ovejas serán puestos en el sepulcro, la muerte los pastoreará, y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; y se consumirá su apariencia en el sepulcro que será su morada.
15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del sepulcro, porque me tomará consigo Selah.
16 No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa,
17 porque cuando muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.
18 Aunque, mientras viva, llame dichosa a su alma, (y tú seas loado cuando te hagas bien a ti mismo),
19 entrará a la generación de sus padres, quienes nunca más verán la luz.
20 El hombre que vive con honores y no entiende, semejante es a las bestias que perecen.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Deuteronomio 33

1 Y esta es la bendición con la cual bendijo Moisés, varón de Dios, a los hijos de Israel, antes de su muerte.
2 Y dijo: Jehová vino de Sinaí y de Seir les amaneció, resplandeció de los montes de Parán y vino con diez mil santos, con la ley de fuego para ellos a su diestra.
3 Aun amó a los pueblos; todos sus santos están en tu mano; ellos también se postraron a tus pies, recibiendo de tus palabras.
4 Moisés nos mandó la ley, heredad de la congregación de Jacob.
5 Y fue rey en Jesurún, cuando se congregaron los cabezas del pueblo con las tribus de Israel.
6 Viva Rubén, y no muera, y sean numerosos sus varones.
7 Y esta es la bendición para Judá Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, y llévalo a su pueblo; sus manos le basten, y tú le seas ayuda contra sus enemigos.
8 Y a Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón piadoso, al cual probaste en Masah, con quien contendiste en las aguas de Meriba;
9 el que dijo a su padre y a su madre: Nunca los he visto; y no reconoció a sus hermanos, ni conoció a sus hijos; pues ellos guardaron tus palabras y observaron tu pacto.
10 Ellos enseñarán tus juicios a Jacob y tu ley a Israel; pondrán el incienso delante de ti y el holocausto sobre tu altar.
11 Bendice, oh Jehová, lo que hicieren y recibe con agrado la obra de sus manos; hiere los lomos de sus enemigos y de los que lo aborrecieren, para que nunca se levanten.
12 Y a Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará.
13 Y a José dijo: Bendita de Jehová sea su tierra, de lo mejor de los cielos, del rocío y del abismo que yace abajo,
14 y de lo mejor de los frutos del sol, y de lo mejor de los productos de las lunas,
15 y de lo principal de los montes antiguos, y de lo mejor de los collados eternos,
16 y de lo mejor de la tierra y su plenitud; y la gracia del que habitó en la zarza venga sobre la cabeza de José y sobre la coronilla del apartado de sus hermanos.
17 Como el primogénito de su toro es su majestad, y sus cuernos, cuernos de búfalo; con ellos acorneará a los pueblos juntos hasta los confines de la tierra; y ellos son los diez millares de Efraín, y ellos son los millares de Manasés.
18 Y a Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salgas; y tú Isacar, en tus tiendas.
19 Llamarán a los pueblos al monte, y allí sacrificarán sacrificios de justicia, por lo cual mamarán de la abundancia de los mares y los tesoros escondidos de la arena.
20 Y a Gad dijo: Bendito el que hizo ensanchar a Gad; como león habitará y arrebatará brazo y coronilla.
21 Y él se ha provisto de la primera parte, porque allí la porción del legislador le fue reservada, y vino con los cabezas del pueblo; la justicia de Jehová ejecutará y sus juicios con Israel.
22 Y a Dan dijo: Dan es cachorro de león; saltará desde Basán.
23 Y a Neftalí dijo: Neftalí, saciado de benevolencia y lleno de la bendición de Jehová, posee el occidente y el sur.
24 Y a Aser dijo: Bendito sea Aser con hijos; será agradable a sus hermanos y mojará en aceite su pie.
25 Hierro y bronce serán tus cerrojos, y como tus días serán tus fuerzas.
26 No hay como el Dios de Jesurún, quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda y sobre las nubes con su grandeza.
27 El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos; él echará de delante de ti al enemigo y dirá: Destruye.
28 E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola en tierra de grano y de vino; también sus cielos destilarán rocío.
29 Bienaventurado tú, oh Israel ¿Quién como tú, pueblo salvado por Jehová, escudo de tu socorro y espada de tu excelencia? Así que tus enemigos se someterán a ti, y tú hollarás sobre sus alturas.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Colosenses 4

1 Amos, haced lo que es justo y equitativo con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.
2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;
3 orando también al mismo tiempo por nosotros, para que Dios nos abra puerta para la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso,
4 para que lo manifieste como debo hablar.
5 Andad con sabiduría para con los de afuera, redimiendo el tiempo.
6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.
7 Todos mis asuntos os hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro y consiervo en el Señor,
8 a quien os he enviado para esto mismo, para que conozca vuestros asuntos y consuele vuestros corazones;
9 con Onésimo, amado y fiel hermano, el cual es uno de vosotros Todo lo que aquí pasa, os lo harán saber.
10 Aristarco, mi compañero en la prisión, os saluda, y Marcos, el sobrino de Bernabé (acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidlo),
11 y Jesús, llamado Justo; estos son los únicos colaboradores míos en el reino de Dios que son de la circuncisión, y han sido un consuelo para mí.
12 Os saluda Epafras, quien es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre esforzándose por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en toda la voluntad de Dios.
13 Porque doy testimonio de él de que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.
14 Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas.
15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas, y a la iglesia que está en su casa.
16 Y cuando esta carta sea leída entre vosotros, haced que también sea leída en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.
17 Y decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que has recibido en el Señor.
18 La salutación es de mi propia mano, de Pablo Acordaos de mis prisiones La gracia sea con vosotros Amén.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Te suplicamos, Dios todopoderoso, que mires los deseos sinceros de tus humildes siervos, y extiendas la diestra de tu Majestad para ser nuestra defensa contra todos nuestros enemigos, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que no aborreces nada de lo que has hecho, y perdonas los pecados de todos los que se arrepienten: Crea y haz en nosotros corazones nuevos y contritos, para que nosotros, lamentando debidamente nuestros pecados y reconociendo nuestra miseria, obtengamos de ti, el Dios de toda misericordia, perfecta remisión y perdón, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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