Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
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Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 21 de febrero de 2026

Sábado después del Miércoles de Ceniza

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 106

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia.
2 ¿Quién expresará los hechos poderosos de Jehová? ¿contará todas sus alabanzas?
3 Bienaventurados los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.
4 Acuérdate de mí, oh Jehová, en tu benevolencia para con tu pueblo; visítame con tu salvación,
5 para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu nación y me gloríe con tu heredad.
6 Pecamos con nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo.
8 Pero los salvó por causa de su nombre, para hacer notorio su poder.
9 Y reprendió al mar Rojo y lo secó, y los hizo ir por el abismo como por un desierto.
10 Y los salvó de mano del que los aborrecía, y los rescató de mano del adversario.
11 Y cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó ni uno de ellos.
12 Entonces creyeron en sus palabras y cantaron su alabanza.
13 Bien pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo.
14 Y desearon con codicia en el desierto y tentaron a Dios en la soledad.
15 Y él les dio lo que pidieron, mas envió debilidad en sus almas.
16 Después tuvieron celos de Moisés en el campamento, y de Aarón, el santo de Jehová.
17 Se abrió la tierra y tragó a Datán, y cubrió el grupo de Abiram.
18 Y se encendió el fuego en su grupo; la llama quemó a los impíos.
19 Hicieron becerro en Horeb y se postraron ante una imagen de fundición.
20 Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba.
21 Olvidaron al Dios de su salvación, que había hecho grandezas en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Cam, cosas formidables sobre el mar Rojo.
23 Y dijo que los hubiera destruido, de no haberse puesto Moisés, su escogido, en la brecha delante de él, a fin de apartar su ira para que no los destruyera.
24 Pero aborrecieron la tierra deseable; no creyeron a su palabra,
25 antes murmuraron en sus tiendas y no oyeron la voz de Jehová.
26 Por tanto, alzó su mano contra ellos, para postrarlos en el desierto,
27 y postrar su descendencia entre las naciones, y esparcirlos por las tierras.
28 Se unieron asimismo a Baal-peor y comieron los sacrificios de los muertos.
29 Y provocaron a ira a Dios con sus obras, y se desató la mortandad entre ellos.
30 Entonces se levantó Finees e hizo juicio, y se detuvo la mortandad.
31 Y le fue contado por justicia de generación en generación para siempre.
32 También lo irritaron en las aguas de Meriba, y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
33 porque hicieron que se rebelara su espíritu, y habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo;
35 sino que se mezclaron con las naciones y aprendieron sus obras,
36 y sirvieron a sus ídolos, los cuales les fueron por tropiezo.
37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios,
38 y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán; y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Se contaminaron así con sus obras y fornicaron con sus hechos.
40 Entonces se encendió el furor de Jehová sobre su pueblo y abominó su heredad;
41 y los entregó en manos de las naciones, y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían.
42 Y sus enemigos los oprimieron y fueron quebrantados debajo de su mano.
43 Muchas veces los libró, pero ellos se rebelaron contra su consejo y fueron humillados por su iniquidad.
44 Con todo, él miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor,
45 y se acordaba de su pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
46 Hizo asimismo que tuvieran de ellos compasión todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y júntanos de entre las naciones, para que loemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48 Bendito sea Jehová Dios de Israel, desde el siglo y hasta el siglo; y diga todo el pueblo: Amén Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Números 36

1 Y se acercaron los cabezas de las casas paternas de la familia de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José, y hablaron delante de Moisés y delante de los príncipes, cabezas de las casas paternas de los hijos de Israel,
2 y dijeron: Jehová mandó a mi señor dar por suerte la tierra a los hijos de Israel en posesión; también ha mandado Jehová a mi señor dar la posesión de Zelofehad, nuestro hermano, a sus hijas.
3 Y si se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será así quitada de la herencia de nuestros padres y será añadida a la herencia de la tribu a la que ellas pertenecieren, y será quitada de la porción de nuestra heredad.
4 Y cuando llegue el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu a la que ellas pertenecieren; así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres.
5 Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por palabra de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla rectamente.
6 Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se casarán,
7 para que la heredad de los hijos de Israel no ande rodando de tribu en tribu, porque cada uno de los hijos de Israel estará ligado a la heredad de la tribu de sus padres.
8 Y cualquier hija que posea heredad en las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres,
9 y no ande la heredad rodando de tribu en tribu, sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel se ligue a su heredad.
10 Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de Zelofehad.
11 Y así Maala, y Tirsa, y Hogla, y Milca, y Noa, hijas de Zelofehad, se casaron con hijos de sus tíos paternos;
12 se casaron en la familia de los hijos de Manasés, hijo de José, y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre.
13 Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés a los hijos de Israel en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Gálatas 4

1 También digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo,
2 sino que está bajo tutores y administradores hasta el tiempo señalado por el padre.
3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre bajo los rudimentos del mundo.
4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley,
5 para redimir a los que estaban bajo la ley, a fin de recibir la adopción de hijos.
6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba, Padre!
7 Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.
8 Pero en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses;
9 mas ahora, habiendo conocido a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales queréis volver a servir?
10 Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años.
11 Temo de vosotros, que haya trabajado en vano entre vosotros.
12 Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo también soy como vosotros Ningún agravio me habéis hecho.
13 Pues vosotros sabéis que por una enfermedad de la carne os anuncié el evangelio al principio,
14 y no desechasteis ni menospreciasteis mi prueba que estaba en mi carne; antes me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús.
15 ¿Dónde está, pues, vuestra bienaventuranza? Porque yo os doy testimonio de que si hubiera sido posible, os habríais sacado vuestros ojos para dármelos.
16 ¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo por deciros la verdad?
17 Tienen celo por vosotros, pero no para bien, sino que os quieren excluir para que vosotros tengáis celo por ellos.
18 Bueno es ser celosos en lo bueno siempre, y no solamente cuando estoy presente con vosotros.
19 Hijitos míos, por quienes otra vez sufro dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,
20 quisiera estar ahora con vosotros y cambiar mi tono, porque estoy perplejo en cuanto a vosotros.
21 Decidme, los que queréis estar bajo la ley, ¿no habéis oído la ley?
22 Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre.
23 Mas el de la sierva nació según la carne, pero el de la libre nació por la promesa.
24 Lo cual se dice como alegoría, porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, que engendró para servidumbre, el cual es Agar.
25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, el cual corresponde a la que ahora es Jerusalén, la cual está en servidumbre con sus hijos.
26 Mas la Jerusalén de arriba es libre, la cual es madre de todos nosotros.
27 Porque está escrito: Alégrate, oh estéril, la que no das a luz; prorrumpe y clama, la que no tienes dolores de parto; porque más son los hijos de la abandonada, que de la que tiene marido.
28 Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.
29 Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
30 Pero, ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo, porque no heredará el hijo de la sierva con el hijo de la libre.
31 De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor, que nos has enseñado que todas nuestras acciones sin caridad no valen nada: Envía tu Espíritu Santo y derrama en nuestros corazones ese don excelentísimo de la caridad, el mismo vínculo de la paz y de todas las virtudes, sin el cual quienquiera que viva es contado como muerto delante de ti. Concede esto por Jesucristo tu único Hijo. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que no aborreces nada de lo que has hecho, y perdonas los pecados de todos los que se arrepienten: Crea y haz en nosotros corazones nuevos y contritos, para que nosotros, lamentando debidamente nuestros pecados y reconociendo nuestra miseria, obtengamos de ti, el Dios de toda misericordia, perfecta remisión y perdón, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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