Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 16 de diciembre de 2025

Tercer Martes de Adviento

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 82

1 Dios está en la congregación divina; en medio de los dioses juzga.
2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente y haréis acepción de las personas de los impíos? Selah.
3 Defended al pobre y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso.
4 Librad al afligido y al necesitado; libradlo de la mano de los impíos.
5 No saben ni entienden, andan en tinieblas; vacilan todos los cimientos de la tierra.
6 Yo dije: Vosotros sois dioses y todos vosotros hijos del Altísimo;
7 pero como hombres moriréis, y caeréis como cualquiera de los príncipes.
8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra, porque tú heredarás todas las naciones.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 83

1 Oh Dios, no guardes silencio; no calles ni te estés quieto, oh Dios.
2 Porque he aquí que braman tus enemigos, y tus aborrecedores han alzado cabeza.
3 Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos.
4 Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, y no haya más memoria del nombre de Israel.
5 Porque han conspirado de corazón a una, contra ti han hecho alianza;
6 las tiendas de Edom y de los ismaelitas, Moab y los agarenos;
7 Gebal, y Amón, y Amalec; Filistea con los habitantes de Tiro.
8 También Asiria se ha juntado con ellos; son por brazo a los hijos de Lot Selah.
9 Hazles como a Madián, como a Sísara, como a Jabín en el torrente Cisón,
10 que perecieron en Endor, fueron hechos estiércol para la tierra.
11 Pon a ellos, a sus nobles, como a Oreb y como a Zeeb; y como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes,
12 que han dicho: Tomemos para nosotros las moradas de Dios.
13 Dios mío, ponlos como torbellinos, como hojarasca delante del viento,
14 como fuego que quema el bosque, como llama que abrasa los montes.
15 Persíguelos así con tu tempestad y túrbalos con tu torbellino.
16 Llena sus rostros de vergüenza, y busquen tu nombre, oh Jehová.
17 Sean afrentados y turbados para siempre, y sean deshonrados, y perezcan.
18 Y conozcan que tú sólo, cuyo nombre es Jehová, eres el Altísimo sobre toda la tierra.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 84

1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
2 Anhela y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
3 Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde poner sus polluelos, junto a tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío.
4 Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán Selah.
5 Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti, en cuyo corazón están tus caminos.
6 Atravesando el valle de Baca, lo cambian en fuente, también la lluvia temprana lo cubre de bendiciones.
7 Irán de poder en poder, verán a Dios en Sion.
8 Jehová, Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob Selah.
9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos; escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios que habitar en las moradas de maldad.
11 Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová; no quitará el bien a los que andan en integridad.
12 Jehová de los ejércitos, bienaventurado el hombre que confía en ti.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 85

1 Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; volviste la cautividad de Jacob.
2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; cubriste todos los pecados de ellos Selah.
3 Apartaste todo tu enojo; te volviste del furor de tu ira.
4 Vuélvenos, oh Dios, salvación nuestra, y haz cesar tu indignación de sobre nosotros.
5 ¿Estarás irritado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?
6 ¿No volverás tú a darnos vida, para que tu pueblo se alegre en ti?
7 Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia y danos tu salvación.
8 Escucharé lo que hablará Jehová Dios, porque hablará paz a su pueblo y a sus santos; pero no se vuelvan ellos a la locura.
9 Ciertamente cercana está su salvación a los que lo temen, para que habite la gloria en nuestra tierra.
10 La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.
11 La verdad brotará de la tierra y la justicia mirará desde los cielos.
12 Jehová dará también el bien y nuestra tierra dará su fruto.
13 La justicia irá delante de él y sus pasos nos pondrá por camino.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Isaías 46

1 Se postró Bel, se abatió Nebo; sus ídolos fueron puestos sobre bestias y sobre animales de carga; las cosas que llevabais son pesadas, carga de cansancio.
2 Se abatieron, se postraron juntamente; no pudieron escaparse de la carga, sino que ellos mismos fueron en cautiverio.
3 Oídme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz;
4 y hasta vuestra vejez yo soy el mismo y hasta las canas yo os soportaré Yo hice y yo llevaré, y yo sostendré y libraré.
5 ¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis para que seamos semejantes?
6 Sacan oro de la bolsa y pesan plata con balanzas; alquilan un platero para hacer un dios de ello, se arrodillan y adoran.
7 Se lo echan sobre los hombros, lo llevan y lo colocan en su lugar, y allí se está, no se mueve de su sitio Aun le dan voces, y tampoco responde ni libra de la tribulación.
8 Acordaos de esto y sed hombres; ponedlo en vuestro corazón, rebeldes.
9 Acordaos de las cosas pasadas que son desde la antigüedad; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí;
10 que anuncio lo por venir desde el principio y desde antiguo lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero;
11 que llamo desde el oriente al ave de rapiña y de tierra lejana al hombre de mi consejo Yo hablé y yo lo haré venir; lo he planeado y también lo haré.
12 Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia.
13 Haré que se acerque mi justicia, no se alejará, y mi salvación no se detendrá Y pondré salvación en Sion y mi gloria en Israel.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Pedro 4

1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento, pues quien ha padecido en la carne ha cesado de practicar el pecado,
2 para no vivir más el tiempo que os queda en la carne para las concupiscencias de los hombres, sino para la voluntad de Dios.
3 Porque nos debe bastar que en el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los gentiles, cuando andábamos en lujurias, en concupiscencias, en embriagueces, en orgías, en fiestas y en abominables idolatrías.
4 En lo que les parece extraño que vosotros no corráis junto con ellos en el mismo desenfreno de disolución, ultrajándoos;
5 los cuales darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.
6 Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en la carne según los hombres, pero vivan en el espíritu según Dios.
7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, prudentes y sobrios en oración.
8 Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
9 Sed hospitalarios los unos con los otros sin murmuraciones.
10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.
11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme a la fuerza que Dios provee, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenece la gloria y el imperio por los siglos de los siglos Amén.
12 Amados, no os maravilléis por el fuego de prueba que ha venido entre vosotros para probaros, como si alguna cosa extraña os aconteciera;
13 antes bien, gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con alegría.
14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros Ciertamente, por parte de ellos, él es blasfemado, pero por parte de vosotros es glorificado.
15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por meterse en asuntos ajenos;
16 pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios en este caso.
17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?
18 Y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y pecador?
19 De manera que los que son afligidos según la voluntad de Dios encomienden sus almas a él, como a fiel Creador, haciendo el bien.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor Jesucristo, que en tu primera venida enviaste a tu mensajero para preparar el camino delante de ti: Concede que los ministros y administradores de tus misterios de igual manera preparen y allanen tu camino, al convertir los corazones de los desobedientes a la sabiduría de los justos, para que en tu segunda venida a juzgar al mundo seamos hallados un pueblo aceptable ante tu presencia, tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios todopoderoso, danos gracia para que podamos desechar las obras de las tinieblas, y revestirnos de las armas de la luz, ahora en el tiempo de esta vida mortal, en la cual tu Hijo Jesucristo vino a visitarnos en gran humildad, para que en el día postrero, cuando venga de nuevo en su gloriosa majestad, a juzgar a los vivos y a los muertos, nos levantemos a la vida inmortal, por aquel que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

Día Anterior Hoy Día Siguiente