Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
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Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 17 de agosto de 2025

Noveno Domingo después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 89

1 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; de generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.
2 Porque dije: Para siempre será edificada la misericordia, en los cielos, en ellos afirmarás tu fidelidad.
3 Hice pacto con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo:
4 Para siempre confirmaré tu descendencia y edificaré tu trono de generación en generación Selah.
5 Y celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová, tu fidelidad también en la asamblea de los santos.
6 Porque, ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿será semejante a Jehová entre los hijos de los poderosos?
7 Dios temible en la gran congregación de los santos y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.
8 Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú, poderoso Jah? Y tu fidelidad está a tu alrededor.
9 Tú tienes dominio sobre la soberbia del mar; cuando se levantan sus olas, tú las sosiegas.
10 Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.
11 Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú los fundaste.
12 El norte y el sur, tú los creaste; el Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.
13 Tuyo es el brazo poderoso; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.
14 Justicia y juicio son el fundamento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.
15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andarán, oh Jehová, a la luz de tu rostro.
16 En tu nombre se alegrarán todo el día y en tu justicia serán ensalzados,
17 porque tú eres la gloria de su poder y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.
18 Porque Jehová es nuestro escudo; el Santo de Israel es nuestro rey.
19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre un poderoso; he ensalzado a un escogido de mi pueblo.
20 Hallé a David, mi siervo; lo ungí con mi aceite santo;
21 por lo que mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortalecerá.
22 No lo avasallará enemigo ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
23 mas yo quebrantaré delante de él a sus enemigos y heriré a sus aborrecedores.
24 Y mi fidelidad y mi misericordia estarán con él, y en mi nombre será ensalzado su cuerno.
25 Asimismo pondré su mano en el mar y en los ríos su diestra.
26 Él me invocará: Mi padre eres tú, mi Dios y la roca de mi salvación.
27 Yo también lo pondré por primogénito, el más alto de los reyes de la tierra.
28 Para siempre le conservaré mi misericordia y mi pacto será firme con él.
29 Y estableceré su descendencia para siempre y su trono como los días de los cielos.
30 Si dejaren sus hijos mi ley y no anduvieren en mis juicios,
31 si profanaren mis estatutos y no guardaren mis mandamientos,
32 entonces visitaré con vara su rebelión y con azotes sus iniquidades.
33 Mas no quitaré de él mi misericordia ni falsearé mi fidelidad.
34 No profanaré mi pacto ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
35 Una vez he jurado por mi santidad; no mentiré a David.
36 Su descendencia será para siempre y su trono como el sol delante de mí.
37 Como la luna será firme para siempre y como un testigo fiel en el cielo Selah.
38 Mas tú lo desechaste y menospreciaste, y te has airado con tu ungido.
39 Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra.
40 Aportillaste todos sus vallados; has convertido en ruinas sus fortalezas.
41 Lo saquean todos los que pasan por el camino; es oprobio a sus vecinos.
42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios.
43 Embotaste asimismo el filo de su espada y no lo levantaste en la batalla.
44 Hiciste cesar su esplendor y echaste su trono por tierra.
45 Has acortado los días de su juventud; lo has cubierto de afrenta Selah.
46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?
47 Recuerda cuán corto es mi tiempo; ¿por qué habrás creado en vano a todos los hijos de los hombres?
48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del sepulcro? Selah.
49 ¿Dónde están tus antiguas misericordias, Señor, que juraste a David en tu fidelidad?
50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo yo en mi seno.
51 Porque tus enemigos han deshonrado, oh Jehová, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.
52 Bendito sea Jehová para siempre Amén y amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

1 Reyes 19

1 Y Acab dio las nuevas a Jezabel de todo lo que Elías había hecho, de cómo había matado a espada a todos los profetas.
2 Entonces envió Jezabel un mensajero a Elías diciendo: Así me hagan los dioses y así me añadan, si mañana a estas horas yo no haya puesto tu vida como la vida de uno de ellos.
3 Viendo, pues, el peligro se levantó y se fue para salvar su vida, y llegó a Beerseba, que es de Judá, y dejó allí a su criado.
4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y llegó y se sentó debajo de un enebro; y pidiendo morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, toma mi alma, pues no soy yo mejor que mis padres.
5 Y acostándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí que un ángel lo tocó y le dijo: Levántate, come.
6 Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas y una vasija de agua; y comió y bebió, y se volvió a acostar.
7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó diciendo: Levántate, come, porque el camino es demasiado largo para ti.
8 Y se levantó, y comió y bebió, y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, el Horeb.
9 Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche Y he aquí que vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?
10 Y él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
11 Y él le dijo: Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová Y he aquí Jehová que pasaba, y un gran y poderoso viento que rompía los montes y quebraba las peñas delante de Jehová, mas Jehová no estaba en el viento Y tras el viento un terremoto, mas Jehová no estaba en el terremoto.
12 Y tras el terremoto un fuego, mas Jehová no estaba en el fuego Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
13 Y sucedió que cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva Y he aquí, llegó una voz a él diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?
14 Y él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu alianza, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
15 Y le dijo Jehová: Ve, vuelve por tu camino, hacia el desierto de Damasco; y llegarás y ungirás a Hazael por rey de Siria;
16 y a Jehú, hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.
17 Y acontecerá que el que escape de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escape de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.
18 Y yo haré que queden en Israel siete mil, todas las rodillas que no se doblaron ante Baal y todas las bocas que no lo besaron.
19 Y partiendo él de allí, halló a Eliseo, hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él estaba con la duodécima Y pasando Elías delante de él, echó su manto sobre él.
20 Entonces dejando él los bueyes, corrió en pos de Elías y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?
21 Y se volvió de en pos de él, y tomó un par de bueyes, y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne de ellos, y la dio al pueblo para que comieran Después se levantó y fue tras Elías, y lo servía.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Pedro 2

1 Dejando, pues, toda malicia, y todo engaño, e hipocresías, y envidias, y todas las difamaciones,
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis en la salvación,
3 si es que habéis gustado que el Señor es benigno.
4 Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios, escogida y preciosa,
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo.
6 Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida y preciosa; y el que crea en ella no será avergonzado.
7 es, pues, de honor para vosotros que creéis; mas para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, esta fue hecha la cabeza del ángulo,
8 y piedra de tropiezo, y roca de escándalo para los que, siendo incrédulos, tropiezan en la palabra, para lo cual también fueron destinados.
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable;
10 , que en otro tiempo no erais pueblo, mas ahora sois pueblo de Dios; que no habíais alcanzado misericordia, mas ahora habéis alcanzado misericordia.
11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,
12 manteniendo vuestra manera de vivir honesta entre los gentiles, para que, en lo que ellos hablan mal de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, por vuestras buenas obras que ellos habrán considerado.
13 Estad, pues, sujetos a toda ordenación humana por causa del Señor, sea al rey, como a superior,
14 sea a los gobernadores, como por él enviados para venganza de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.
15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;
16 como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.
17 Honrad a todos Amad la fraternidad Temed a Dios Honrad al rey.
18 Siervos, estad sujetos con todo temor a vuestros amos, no solamente a los buenos y afables, sino también a los rigurosos.
19 Porque esto es agradable, si alguno, a causa de la conciencia delante de Dios, sufre penalidades padeciendo injustamente.
20 Porque ¿qué gloria es esta si pecando vosotros sois abofeteados y lo soportáis? Mas si haciendo bien sois afligidos y lo soportáis, esto ciertamente es agradable delante de Dios.
21 Pues para esto sois llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que vosotros sigáis sus pisadas;
22 el cual no hizo pecado, ni fue hallado engaño en su boca;
23 quien cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que remitía la causa al que juzga justamente;
24 quien llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por cuya herida habéis sido sanados.
25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Concédenos, Señor, te suplicamos, el espíritu de pensar y hacer siempre lo que es recto, para que nosotros, que sin ti nada bueno podemos hacer, seamos capacitados por ti para vivir según tu voluntad, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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