Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
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Cántico 1
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Oración Vespertina

Fecha: 15 de febrero de 2025

Sábado de la Quinta Semana después de Epifanía

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 78

1 Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
2 Abriré en parábolas mi boca; declararé enigmas que son desde la antigüedad,
3 los cuales hemos oído y entendido, y que nuestros padres nos contaron.
4 No los encubriremos a sus hijos, a la generación venidera contaremos las alabanzas de Jehová, y su fortaleza, y las maravillas que hizo.
5 Él estableció testimonio en Jacob y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificaran a sus hijos.
6 para que lo sepa la generación venidera, los hijos que nacerán; estos se levantarán, y lo contarán a sus hijos,
7 a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos,
8 y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu.
9 Los hijos de Efraín, arqueros armados, volvieron las espaldas en el día de la batalla.
10 No guardaron el pacto de Dios ni quisieron andar en su ley,
11 sino que se olvidaron de sus obras y de sus maravillas que les había mostrado.
12 Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13 Dividió el mar y los hizo pasar, y detuvo las aguas como en un montón.
14 Y los guio de día con nube y toda la noche con luz de fuego.
15 Hendió las peñas en el desierto y les dio a beber como de grandes abismos,
16 y sacó de la peña corrientes e hizo descender aguas como ríos.
17 Pero aún volvieron a pecar contra él, rebelándose contra el Altísimo en el desierto.
18 Pues tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto.
19 Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá Dios poner mesa en el desierto?
20 He aquí, ha herido la peña, y fluyeron aguas, y torrentes inundaron la tierra ¿Podrá también dar pan? ¿Dispondrá carne para su pueblo?
21 Por tanto, lo oyó Jehová y se indignó; y se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel,
22 por cuanto no habían creído a Dios ni habían confiado en su salvación;
23 aunque mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos,
24 e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos.
25 Pan de poderosos comió el hombre; les envió comida hasta saciarlos.
26 Movió el viento del este en el cielo, y trajo con su fortaleza el viento del sur,
27 e hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves aladas como arena del mar.
28 Y las hizo caer en medio del campamento de ellos, alrededor de sus tiendas.
29 Y comieron, y se saciaron mucho; les cumplió, pues, su deseo.
30 No habían aún quitado de sí su deseo, aún estaba su comida en su boca,
31 cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató a los más robustos de ellos, y derribó a los escogidos de Israel.
32 Con todo esto, pecaron aún y no dieron crédito a sus maravillas.
33 Entonces consumió en vanidad sus días y sus años en tribulación.
34 Si los mataba, entonces lo buscaban; entonces se volvían y buscaban a Dios de mañana.
35 Y se acordaban de que Dios era su roca, y el Dios Altísimo su redentor.
36 Pero lo lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían;
37 pues sus corazones no eran rectos con él ni estuvieron firmes en su pacto.
38 Pero él, misericordioso, perdonaba la iniquidad y no los destruía; y apartó muchas veces su ira, y no despertó todo su enojo.
39 Y se acordó de que eran carne, soplo que va y no vuelve.
40 ¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto, lo enojaron en la soledad!
41 Y volvían, y tentaban a Dios, y ponían límite al Santo de Israel.
42 No se acordaron de su mano, del día que los redimió de la angustia,
43 cuando puso en Egipto sus señales y sus maravillas en el campo de Zoán;
44 y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes, para que no bebieran.
45 Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban y ranas que los destruían.
46 Dio también a la oruga sus frutos y sus trabajos a la langosta.
47 Sus viñas destruyó con granizo y sus higuerales con aguaceros,
48 y entregó al granizo sus bestias y sus ganados a los rayos.
49 Envió sobre ellos el furor de su ira, indignación y enojo y angustia, y un ejército de ángeles malos.
50 Dispuso camino a su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la mortandad.
51 E hirió a todo primogénito en Egipto, las primicias de sus fuerzas en las tiendas de Cam.
52 Pero hizo salir a su pueblo como a ovejas y los llevó por el desierto como a un rebaño.
53 Y los guio con seguridad, de modo que no tuvieron miedo; y el mar cubrió a sus enemigos.
54 Y los trajo a los términos de su santuario, en este monte que ganó su mano derecha.
55 Y echó a las naciones de delante de ellos, y les repartió una herencia con cuerdas, e hizo habitar en sus moradas a las tribus de Israel.
56 Pero tentaron y se rebelaron contra el Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios,
57 sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; se volvieron como arco engañoso.
58 Y lo enojaron con sus lugares altos, y lo provocaron a celo con sus esculturas.
59 Lo oyó Dios y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel.
60 Dejó, por tanto, el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres;
61 y entregó a cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.
62 Entregó también su pueblo a espada y se airó contra su heredad.
63 El fuego devoró a sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
64 Sus sacerdotes cayeron a espada y sus viudas no hicieron lamentación.
65 Entonces despertó el Señor como quien duerme, como un valiente que grita excitado por el vino,
66 e hirió a sus enemigos por detrás; les dio perpetua afrenta.
67 Y desechó la tienda de José y no escogió a la tribu de Efraín,
68 sino que escogió a la tribu de Judá, el monte Sion, al cual amó.
69 Y edificó como alturas su santuario, como la tierra que cimentó para siempre.
70 Y eligió a David, su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas;
71 de detrás de las paridas lo trajo, para que apacentara a Jacob, su pueblo, y a Israel, su heredad.
72 Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, y los pastoreó con la pericia de sus manos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Números 17

1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa paterna, de todos sus príncipes, doce varas conforme a sus casas paternas; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara.
3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví, porque cada cabeza de sus casas paternas tendrá una vara.
4 Y las pondrás en el Tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me reuniré con vosotros.
5 Y sucederá que el varón que yo escoja, su vara florecerá; y haré cesar de sobre mí las murmuraciones de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros.
6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos sus príncipes le dieron varas; cada príncipe por sus casas paternas una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
7 Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el Tabernáculo del testimonio.
8 Y aconteció que al día siguiente vino Moisés al Tabernáculo del testimonio, y he aquí que la vara de Aarón por la casa de Leví había brotado, y echado renuevos, y dado flores, y producido almendras.
9 Entonces Moisés sacó todas las varas de delante de Jehová ante todos los hijos de Israel, y ellos lo vieron, y tomó cada uno su vara.
10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus murmuraciones de sobre mí, para que no mueran.
11 Y lo hizo Moisés; como le mandó Jehová, así lo hizo.
12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí, estamos muertos, estamos perdidos, todos nosotros estamos perdidos.
13 Cualquiera que se acercare, sí, el que se acercare al Tabernáculo de Jehová, morirá; ¿acabaremos por perecer todos?

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

2 Corintios 11

1 Ojalá tolerarais un poco mi locura; sí, toleradme.
2 Porque os celo con celo de Dios, pues os he desposado con un solo marido, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
3 Pero temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así sean corrompidos vuestros sentidos de alguna manera de la simplicidad que es en Cristo.
4 Porque si el que viene predicare a otro Jesús, que no hemos predicado, o recibiereis otro espíritu, que no habéis recibido, u otro evangelio, que no habéis aceptado, bien lo soportaríais.
5 Porque pienso que en nada he sido inferior a los grandes apóstoles.
6 Pues aunque sea tosco en la palabra, no lo soy, sin embargo, en el conocimiento; mas somos del todo manifiestos a vosotros en todas las cosas.
7 ¿O cometí pecado humillándome a mí mismo, para que vosotros fuerais ensalzados, porque os he predicado el evangelio de Dios de balde?
8 He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.
9 Y cuando estaba con vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, porque lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia; y en todo me guardé de seros gravoso, y me guardaré.
10 Como la verdad de Cristo está en mí, que no se me impedirá esta gloria en las regiones de Acaya.
11 ¿Por qué? ¿Porque no os amo? Dios lo sabe.
12 Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que desean la ocasión, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.
13 Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.
14 Y no es de maravillarse, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
15 Así que, no es de extrañar si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.
16 Otra vez digo: Que nadie me tenga por insensato; de otra manera, recibidme como a un insensato, para que yo también me gloríe un poquito.
17 Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.
18 Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré.
19 Porque de buena gana toleráis a los insensatos, siendo vosotros sensatos.
20 Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se ensalza, si alguno os golpea en la cara.
21 Para vergüenza mía lo digo, que para eso nosotros fuimos débiles Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura) también yo tengo osadía.
22 ¿Son hebreos? Yo también ¿Son israelitas? Yo también ¿Son descendencia de Abraham? Yo también.
23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo). Yo más En trabajos, más abundante; en azotes, sin medida; en cárceles, más; en peligros de muerte, muchas veces.
24 De los judíos he recibido cinco veces cuarenta azotes menos uno.
25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo del mar;
26 en caminos, muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
27 en trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez.
28 Además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
29 ¿Quién desfallece y yo no desfallezco? ¿Quién se escandaliza y yo no ardo de indignación?
30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré yo en lo que respecta a mi debilidad.
31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que es bendito por los siglos, sabe que no miento.
32 En Damasco, el gobernador del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos, queriendo prenderme;
33 y fui descolgado del muro en una canasta por una ventana, y escapé de sus manos.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor, te suplicamos que guardes continuamente a tu Iglesia y familia en la verdadera religión, para que aquellos que se apoyan solamente en la esperanza de tu gracia celestial sean defendidos siempre por tu gran poder, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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