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Oración Vespertina

Fecha: 7 de diciembre de 2026

Segundo Lunes de Adviento

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 37

1 No te enojes a causa de los malignos ni tengas envidia de los que hacen iniquidad,
2 porque como hierba serán pronto cortados y como hierba verde se secarán.
3 Confía en Jehová y haz el bien; morarás en la tierra y te apacentarás de la verdad.
4 Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él, y él hará.
6 Y exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía.
7 Calla ante Jehová y espera en él; no te enojes con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.
8 Deja la ira y abandona el enojo; no te enojes en manera alguna para hacer lo malo.
9 Porque los malignos serán cortados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
10 Pues de aquí a poco no existirá el malo; y contemplarás su lugar, y no estará.
11 Pero los mansos heredarán la tierra y se recrearán con abundancia de paz.
12 Maquina el impío contra el justo y cruje contra él sus dientes.
13 El Señor se reirá de él, porque ve que viene su día.
14 Los impíos desenvainaron espada y tensaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar a los de recto proceder.
15 La espada de ellos entrará en su mismo corazón y sus arcos serán quebrados.
16 Mejor es lo poco del justo que las riquezas de muchos pecadores,
17 porque los brazos de los impíos serán quebrados, mas el que sostiene a los justos es Jehová.
18 Conoce Jehová los días de los íntegros, y la heredad de ellos será para siempre.
19 No serán avergonzados en el tiempo malo, y en los días de hambre serán saciados.
20 Pero los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová, como la grasa de los carneros, serán consumidos, se disiparán como humo.
21 El impío toma prestado y no paga, mas el justo tiene misericordia y da.
22 Porque los benditos de él heredarán la tierra, y los malditos de él serán cortados.
23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.
24 Cuando cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.
25 Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.
26 En todo tiempo tiene misericordia y presta; y su descendencia es para bendición.
27 Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre.
28 Porque Jehová ama el juicio y no desampara a sus santos; para siempre serán guardados, mas la descendencia de los impíos será cortada.
29 Los justos heredarán la tierra y habitarán para siempre sobre ella.
30 La boca del justo hablará sabiduría, y su lengua proferirá juicio.
31 La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pasos no vacilarán.
32 Acecha el impío al justo y procura matarlo.
33 Jehová no lo dejará en sus manos ni lo condenará cuando lo juzgaren.
34 Espera en Jehová y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra; cuando sean cortados los pecadores, lo verás.
35 Vi yo al impío con gran poder y que se extendía como un laurel verde.
36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; y lo busqué, y no fue hallado.
37 Considera al íntegro y mira al justo, porque la posteridad de tal hombre es paz.
38 Mas los transgresores fueron todos a una destruidos; la posteridad de los impíos fue cortada.
39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
40 Y Jehová los ayudará y los librará; los libertará de los impíos y los salvará, por cuanto en él confiaron.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Isaías 28

1 ¡Ay de la corona de soberbia de los borrachos de Efraín y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos por el vino!
2 He aquí, el Señor tiene a uno que es un fuerte y poderoso, que como turbión de granizo y torbellino trastornador, como ímpetu de recias aguas que inundan, con fuerza derriba a tierra.
3 Con los pies será hollada la corona de soberbia de los borrachos de Efraín;
4 y la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil será como la breva antes del verano, la cual, al verla el que la mira, se la traga en cuanto la tiene en su mano.
5 En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo,
6 y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fortaleza a los que rechazan el ataque en la puerta.
7 Pero también estos erraron con el vino y con la cerveza se extraviaron; el sacerdote y el profeta erraron con la cerveza, fueron trastornados con el vino, se aturdieron con la cerveza, erraron en la visión, tropezaron en el juicio.
8 Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no quedar lugar limpio.
9 ¿A quién se enseñará conocimiento o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos?
10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandamiento tras mandamiento, renglón tras renglón, renglón tras renglón, un poquito allí, un poquito allá;
11 porque con tartamudez de labios y con lengua extraña hablará a este pueblo,
12 a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio Pero no quisieron oír.
13 Por lo cual la palabra de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandamiento tras mandamiento, renglón tras renglón, renglón tras renglón, un poquito allí, un poquito allá; para que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados y enlazados y presos.
14 Por tanto, hombres burladores que gobernáis a este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová.
15 Porque habéis dicho: Hemos hecho pacto con la muerte e hicimos acuerdo con la sepultura; cuando pase el azote arrollador, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira y en la falsedad nos hemos escondido.
16 Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo pongo por fundamento en Sion una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que crea no se apresure.
17 Y pondré el juicio por cordel y la justicia por nivel; y granizo barrerá el refugio de la mentira, y aguas inundarán el escondrijo.
18 Y será anulado vuestro pacto con la muerte y vuestro acuerdo con el sepulcro no será firme; cuando pase el azote arrollador, seréis por él hollados.
19 Luego que comience a pasar, él os arrebatará, porque de mañana en mañana pasará, de día y de noche; y será ciertamente un espanto entender lo oído.
20 Porque la cama es tan angosta que no basta y la cubierta estrecha para envolverse.
21 Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su trabajo, su extraño trabajo.
22 Ahora, pues, no os burléis, no sea que se aprieten más vuestras ataduras; porque consumación determinada sobre toda la tierra he oído de parte del Señor Jehová de los ejércitos.
23 Estad atentos y oíd mi voz; atended y oíd mi dicho.
24 El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ¿Romperá y quebrará los terrones de su tierra?
25 Después que haya igualado su superficie, ¿no esparcirá el eneldo, sembrará el comino, pondrá el trigo en hileras, y la cebada en su lugar, y el centeno en sus límites?
26 Porque su Dios lo instruye y le enseña conforme al juicio;
27 pues el eneldo no se trillará con trillo ni sobre el comino rodará rueda de carreta, sino que con un palo se sacude el eneldo y el comino con una vara.
28 El grano se trilla, pero no por siempre lo trillará, ni lo molerá con la rueda de su carreta, ni lo quebrantará con sus caballos.
29 También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Hebreos 13

1 Permanezca el amor fraternal.
2 No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
3 Acordaos de los presos, como estando presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como estando también vosotros mismos en el cuerpo.
4 El matrimonio sea honroso en todos, y el lecho sin mancha; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios.
5 costumbres sean sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque él dijo: No te dejaré ni te desampararé.
6 De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador, y yo no temeré lo que me hará el hombre.
7 Acordaos de los que os dirigen, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando el resultado de su conducta.
8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
9 No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en alimentos, que nunca aprovecharon a los que se ocuparon en ellos.
10 Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven en el Tabernáculo.
11 Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre es llevada por el sumo sacerdote dentro del santuario a causa del pecado, son quemados fuera del campamento.
12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
13 Salgamos, pues, a él fuera del campamento, llevando su vituperio.
14 Porque no tenemos aquí ciudad permanente, mas buscamos la por venir.
15 Así que, por medio de él, ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.
16 Y de hacer bien y de compartir no os olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada Dios.
17 Obedeced a los que os dirigen y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como aquellos que han de dar cuenta, para que lo hagan con alegría y no gimiendo, porque esto no os es útil.
18 Orad por nosotros, porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.
19 Y, aun más, os ruego que lo hagáis así, para que yo os sea restituido más pronto.
20 Y el Dios de paz, que levantó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,
21 os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos Amén.
22 Os ruego, pues, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación, porque os he escrito brevemente.
23 Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido liberado, con quien, si viniere pronto, iré a veros.
24 Saludad a todos los que os dirigen y a todos los santos Los de Italia os saludan.
25 La gracia sea con todos vosotros Amén.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Señor bendito, que has mandado escribir todas las Sagradas Escrituras para nuestra enseñanza: Concede que de tal manera las oigamos, leamos, atesoremos, aprendamos y asimilemos interiormente, para que por la paciencia y consuelo de tu santa palabra, abracemos y siempre retengamos firmemente la bendita esperanza de la vida eterna, que nos has dado en nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Dios todopoderoso, danos gracia para que podamos desechar las obras de las tinieblas, y revestirnos de las armas de la luz, ahora en el tiempo de esta vida mortal, en la cual tu Hijo Jesucristo vino a visitarnos en gran humildad, para que en el día postrero, cuando venga de nuevo en su gloriosa majestad, a juzgar a los vivos y a los muertos, nos levantemos a la vida inmortal, por aquel que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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