Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
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Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 2 de abril de 2026

Jueves Santo

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 12

1 Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos, porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
2 Mentira habla cada uno con su prójimo; hablan con labios lisonjeros, con doblez de corazón.
3 Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, la lengua que habla grandezas;
4 que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos, nuestros labios están con nosotros; ¿quién es señor sobre nosotros?
5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice Jehová; lo pondré a salvo del que contra él resopla.
6 Las palabras de Jehová son palabras limpias, plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces.
7 Tú, Jehová, los guardarás; los preservarás para siempre de esta generación.
8 Rondando andan los malos, cuando es exaltada la vileza de los hijos de los hombres.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 13

1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
2 ¿Hasta cuándo tomaré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
3 Mira, respóndeme, Jehová, Dios mío; alumbra mis ojos, para que no duerma en la muerte,
4 para que no diga mi enemigo: Lo vencí; mis enemigos se alegrarán si yo resbalo.
5 Mas yo en tu misericordia he confiado; se alegrará mi corazón en tu salvación.
6 Cantaré a Jehová porque me ha hecho bien.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 14

1 Dijo el necio en su corazón: No hay Dios Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga el bien.
2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios.
3 Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni aun uno.
4 ¿No tendrán conocimiento todos los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan, y a Jehová no invocan?
5 Allí temblaron de espanto, porque Dios está con la generación de los justos.
6 El consejo del pobre habéis escarnecido, por cuanto Jehová es su refugio.
7 ¡Quién diera desde Sion la salvación de Israel! Cuando Jehová haga volver la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob y se alegrará Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Jeremías 31

1 En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellos me serán a mí por pueblo.
2 Así ha dicho Jehová: Halló gracia en el desierto el pueblo, los que escaparon de la espada, yendo yo para dar reposo a Israel.
3 Jehová se me manifestó hace mucho tiempo diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te extendí mi misericordia.
4 Aún te edificaré y serás edificada, oh virgen de Israel; aún adornarás tus panderos y saldrás en danzas con los que se regocijan.
5 Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los plantadores y harán uso común de ellas.
6 Porque habrá día en que clamarán los guardas en los montes de Efraín: Levantaos y subamos a Sion, a Jehová nuestro Dios.
7 Porque así ha dicho Jehová: Regocijaos en Jacob con alegría y dad voces de júbilo entre la que es cabeza de las naciones; haced oír, alabad y decid: Oh Jehová, salva a tu pueblo, al resto de Israel.
8 He aquí que yo los traigo de la tierra del norte, y los juntaré de los confines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer embarazada y la que da a luz juntamente; en gran congregación volverán acá.
9 Irán con llanto, mas con súplicas los haré volver y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito.
10 Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las islas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo juntará y lo guardará como un pastor a su rebaño.
11 Porque Jehová redimió a Jacob, lo rescató de mano del más fuerte que él.
12 Y vendrán, y darán voces de júbilo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al grano, y al vino, y al aceite, y a las crías de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más desfallecerán.
13 Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su llanto en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.
14 Y el alma del sacerdote llenaré de grosura, y mi pueblo se saciará de mi bien, dice Jehová.
15 Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, lamento y llanto amargo; Raquel que llora por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque ya no están.
16 Así ha dicho Jehová: Reprime tu voz del llanto y tus ojos de las lágrimas, porque hay salario para tu trabajo, dice Jehová; y volverán de la tierra del enemigo.
17 También hay esperanza para tu fin, dice Jehová, y los hijos volverán a su término.
18 Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui azotado como novillo indómito; conviérteme y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios.
19 Porque después que me convertí, tuve arrepentimiento, y después que me conocí, herí el muslo; me avergoncé y también fui humillado, porque llevé la afrenta de mi juventud.
20 ¿Efraín hijo precioso para mí? ¿niño predilecto? Pues desde que hablé contra él, me he acordado de él constantemente Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré misericordia de él, dice Jehová.
21 Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada, el camino por donde viniste; vuelve, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades.
22 ¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija apóstata? Porque Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón.
23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver su cautividad: Jehová te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo.
24 Y morarán allí Judá y todas sus ciudades juntas, los labradores y los que van con el rebaño.
25 Porque habré saciado el alma cansada y llenado toda alma desfallecida.
26 En esto me desperté y miré, y mi sueño me fue agradable.
27 He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.
28 Y sucederá que como tuve cuidado de ellos para arrancar, y para derribar, y para arruinar, y para destruir, y para afligir, así tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.
29 En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agraces y los dientes de los hijos tienen la dentera,
30 sino que cada cual morirá por su iniquidad; todo hombre que coma las uvas agraces, sus dientes tendrán la dentera.
31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Jacob y con la casa de Judá,
32 no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.
33 Porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su interior y sobre el corazón de ellos la escribiré; y les seré por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo;
34 y nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano diciendo: Conoce a Jehová; porque todos ellos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor de ellos, dice Jehová Porque perdonaré la iniquidad de ellos y de su pecado no me acordaré más.
35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que agita el mar y braman sus olas; Jehová de los ejércitos es su nombre:
36 Si estas leyes faltaren delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel cesará de ser nación delante de mí todos los días.
37 Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir y sondear abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová.
38 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo.
39 Y saldrá más allá el cordel de medir, delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa.
40 Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los Caballos, al oriente, será santo a Jehová; nunca jamás será arrancado ni arruinado.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Hebreos 4

1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado el evangelio como a ellos; mas no les aprovechó la palabra oída, no habiendo sido mezclada con fe por los que la oyeron.
3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que él dijo: Como juré en mi ira: No entrarán en mi reposo; aunque estaban acabadas sus obras desde el principio del mundo.
4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.
5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
6 Así que, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero fue anunciado el evangelio no entraron por causa de la incredulidad,
7 otra vez determina cierto día, diciendo por David: Hoy, después de tanto tiempo, como está dicho: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.
8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, Dios no habría hablado después de otro día.
9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado él mismo de sus obras, como Dios de las suyas.
11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de incredulidad.
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
14 Por tanto, teniendo un gran Sumo Sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
15 Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no se pueda compadecer de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, que por tu tierno amor hacia la humanidad has enviado a tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo, para tomar sobre sí nuestra carne y sufrir la muerte en la cruz, para que toda la humanidad siga el ejemplo de su gran humildad: Concede misericordiosamente que sigamos tanto el ejemplo de su paciencia como que seamos partícipes de su resurrección, por medio del mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que no aborreces nada de lo que has hecho, y perdonas los pecados de todos los que se arrepienten: Crea y haz en nosotros corazones nuevos y contritos, para que nosotros, lamentando debidamente nuestros pecados y reconociendo nuestra miseria, obtengamos de ti, el Dios de toda misericordia, perfecta remisión y perdón, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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