Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 19 de febrero de 2026

Jueves después del Miércoles de Ceniza

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 98

1 Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
2 Jehová ha hecho notoria su salvación; a ojos de las naciones ha descubierto su justicia.
3 Se ha acordado de su misericordia y de su fidelidad para con la casa de Israel; todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
4 Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; levantad la voz, y haced regocijo, y cantad salmos.
5 Cantad salmos a Jehová con arpa; con arpa y voz de salmos.
6 Aclamad con trompetas y sonido de cuerno delante del rey Jehová.
7 Brame el mar y su plenitud, el mundo y los que en él habitan;
8 los ríos batan las manos, los montes todos hagan regocijo.
9 delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra; juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 99

1 Jehová reina, temblarán los pueblos; él está sentado sobre los querubines, conmuévase la tierra.
2 Jehová en Sion es grande y ensalzado sobre todos los pueblos.
3 Alaben tu nombre grande y temible; él es santo.
4 Y el poder del rey ama el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has hecho en Jacob juicio y justicia.
5 Ensalzad a Jehová nuestro Dios y postraos ante el estrado de sus pies; él es santo.
6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su nombre; invocaban a Jehová y él les respondía.
7 En columna de nube hablaba con ellos; guardaban sus testimonios y el estatuto que les había dado.
8 Jehová nuestro Dios, tú les respondías; tú les fuiste un Dios perdonador y vengador de sus obras.
9 Ensalzad a Jehová nuestro Dios y postraos ante su santo monte, porque Jehová nuestro Dios es santo.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 100

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
2 Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.
3 Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado.
4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadlo, bendecid su nombre.
5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 101

1 Misericordia y juicio cantaré; a ti cantaré salmos, oh Jehová.
2 Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
3 No pondré delante de mis ojos cosa mala Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se juntará a mí.
4 Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.
5 Al que a escondidas infama a su prójimo, yo lo destruiré; al de ojos altivos y de corazón vanidoso, no sufriré.
6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que habiten conmigo; el que ande en el camino de la perfección, este me servirá.
7 No habitará dentro de mi casa el que hace engaño; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
8 Por las mañanas destruiré a todos los impíos de la tierra, para extirpar de la ciudad de Jehová a todos los que hacen iniquidad.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Números 30

1 Y habló Moisés a los jefes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
2 Cuando alguien hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
3 Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová y se ligare con obligación en casa de su padre, en su juventud,
4 si su padre oyere su voto y la obligación con que ligó su alma, y su padre no le dijere nada, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma será firme.
5 Mas si su padre se lo prohibiere el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre se lo prohibió.
6 Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciare con sus labios cosa con que ligue su alma,
7 si su marido lo oyere, y cuando lo oyere no le dijere nada, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma será firme.
8 Pero si cuando su marido lo oyó, se lo prohibió, entonces el voto que ella hizo y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma será nulo; y Jehová la perdonará.
9 Mas todo voto de viuda o repudiada con que ligare su alma será firme.
10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,
11 si su marido lo oyó, y no le dijo nada, y no se lo prohibió, entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma será firme.
12 Mas si su marido ciertamente los anuló el día que los oyó, todo lo que salió de sus labios en cuanto a sus votos y en cuanto a la obligación de su alma será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.
13 Todo voto o todo juramento obligándose a afligir el alma, su marido lo confirmará o su marido lo anulará.
14 Pero si su marido ciertamente no le dijere nada de día en día, entonces confirmó todos sus votos y todas las obligaciones que están sobre ella; las confirmó, por cuanto no le dijo nada el día que lo oyó.
15 Mas si ciertamente las anulare después de haberlas oído, entonces él llevará la iniquidad de ella.
16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su juventud en casa de su padre.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Gálatas 2

1 Después, pasados catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, tomando también conmigo a Tito.
2 Pero subí por una revelación, y les declaré el evangelio que predico entre los gentiles, pero en privado a los de reputación, para no correr o haber corrido en vano.
3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue obligado a circuncidarse.
4 Y eso por causa de los falsos hermanos, que se habían introducido secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para ponernos en servidumbre;
5 a los cuales ni aun por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciera con vosotros.
6 Pero de aquellos que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron.
7 Antes por el contrario, como vieron que el evangelio de la incircuncisión me había sido encargado, como a Pedro el de la circuncisión.
8 (porque el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión actuó también en mí para el apostolado de los gentiles),
9 y como vieron la gracia que me había sido dada, Jacobo y Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron la diestra de compañerismo a mí y a Bernabé, para que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a la circuncisión.
10 Solamente nos pidieron que nos acordáramos de los pobres; lo cual fui también solícito en hacer.
11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, lo resistí cara a cara, porque era de condenar.
12 Porque antes que vinieran unos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero cuando vinieron, se retraía y se apartaba, teniendo miedo de los que eran de la circuncisión.
13 Y se le unieron en su simulación también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos.
14 Mas cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
15 Nosotros, judíos de nacimiento y no pecadores de entre los gentiles,
16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.
17 Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿por eso Cristo ministro de pecado? De ninguna manera.
18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.
19 Porque yo por la ley estoy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
21 No desecho la gracia de Dios; porque si por la ley fuera la justicia, entonces por demás murió Cristo.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor, que nos has enseñado que todas nuestras acciones sin caridad no valen nada: Envía tu Espíritu Santo y derrama en nuestros corazones ese don excelentísimo de la caridad, el mismo vínculo de la paz y de todas las virtudes, sin el cual quienquiera que viva es contado como muerto delante de ti. Concede esto por Jesucristo tu único Hijo. Amén.

Dios todopoderoso y eterno, que no aborreces nada de lo que has hecho, y perdonas los pecados de todos los que se arrepienten: Crea y haz en nosotros corazones nuevos y contritos, para que nosotros, lamentando debidamente nuestros pecados y reconociendo nuestra miseria, obtengamos de ti, el Dios de toda misericordia, perfecta remisión y perdón, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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