Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 13 de febrero de 2026

Viernes después del Domingo de Sexagésima

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 69

1 Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta mi alma.
2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; he entrado en lo profundo de las aguas, y la corriente me ha anegado.
3 Me he consumido de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
4 Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han fortalecido los que me destruyen, mis enemigos fraudulentos Entonces tuve que devolver lo que no robé.
5 Dios, tú conoces mi insensatez, y mis delitos no te son ocultos.
6 No sean avergonzados por causa mía los que esperan en ti, oh Señor, Jehová de los ejércitos; no sean confundidos por causa mía los que te buscan, oh Dios de Israel.
7 Porque por causa de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.
8 Extraño he sido para mis hermanos y extranjero para los hijos de mi madre.
9 Porque el celo de tu casa me consumió y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
10 Y lloré afligiendo con ayuno mi alma y esto me ha sido por afrenta.
11 Puse además saco por mi vestido y vine a serles por proverbio.
12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, y fui la canción de los bebedores de cerveza.
13 Pero yo elevaba mi oración a ti, oh Jehová, en el tiempo de tu buena voluntad; oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, por la verdad de tu salvación, respóndeme.
14 Sácame del lodo y no sea yo sumergido; sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15 No me anegue la corriente de las aguas, ni me trague lo profundo, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
16 Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; mírame conforme a la multitud de tus piedades.
17 Y no escondas tu rostro de tu siervo, porque estoy angustiado; apresúrate, respóndeme.
18 Acércate a mi alma, redímela; líbrame por causa de mis enemigos.
19 Tú conoces mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio; delante de ti están todos mis enemigos.
20 La afrenta ha quebrantado mi corazón y estoy acongojado; y esperé quien se compadeciera de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé.
21 Me dieron además hiel por comida y en mi sed me dieron a beber vinagre.
22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para bien, por tropiezo.
23 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y haz temblar siempre sus lomos.
24 Derrama sobre ellos tu ira y el furor de tu enojo los alcance.
25 Sea su habitación asolada; en sus tiendas no haya morador.
26 Porque persiguieron al que tú heriste y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
27 Pon iniquidad sobre su iniquidad, y no entren en tu justicia.
28 Sean raídos del libro de los vivientes y no sean escritos con los justos.
29 Pero yo estoy afligido y dolorido; tu salvación, oh Dios, me ponga en alto.
30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo ensalzaré con alabanza.
31 Y agradará esto a Jehová más que sacrificio de buey o becerro que tiene cuernos y pezuñas.
32 Lo verán los humildes y se gozarán Buscad a Dios y vivirá vuestro corazón,
33 porque Jehová oye a los menesterosos y no menosprecia a sus prisioneros.
34 Alábenlo los cielos y la tierra, los mares y todo lo que se mueve en ellos,
35 porque Dios salvará a Sion y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí y la poseerán.
36 Y la descendencia de sus siervos la heredará y los que aman su nombre habitarán en ella.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 70

1 Oh Dios, acude a librarme; apresúrate, oh Jehová, a socorrerme.
2 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que desean mi mal.
3 Sean vueltos atrás, en pago de su afrenta, los que dicen: ¡Ah! ¡Ah!
4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.
5 Pero yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios Mi ayuda y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Números 12

1 Y habló María, y Aarón también, contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado, porque él había tomado mujer cusita.
2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.
3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la faz de la tierra.
4 Y de repente dijo Jehová a Moisés, y a Aarón, y a María: Salid vosotros tres al Tabernáculo de reunión Y salieron ellos tres.
5 Entonces Jehová descendió en la columna de nube, y se puso a la puerta del Tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos.
6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras Si hubiere entre vosotros profeta de Jehová, me apareceré a él en visión, en sueños hablaré con él.
7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa;
8 cara a cara hablaré con él, y visiblemente, y no con enigmas; y verá la semejanza de Jehová ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
9 Entonces el furor de Jehová se encendió contra ellos, y se fue.
10 Y la nube se apartó del Tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa.
11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado, porque hemos actuado locamente y hemos pecado.
12 No sea ella ahora como el que sale muerto del vientre de su madre, con su carne medio consumida.
13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.
14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su cara, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea recluida fuera del campamento por siete días, y después sea recibida.
15 Así María fue recluida fuera del campamento por siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta haber recibido a María.
16 Y después partió el pueblo de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

2 Corintios 9

1 Porque en cuanto al servicio para los santos, me es por demás escribiros;
2 pues conozco vuestra solicitud, de la cual me glorío yo entre los de Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a muchos.
3 Mas he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea vano en este caso, para que, como lo he dicho, estéis preparados;
4 no sea que, si vinieren conmigo algunos macedonios y os hallaren desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, por esta confianza de gloriarnos.
5 Por tanto, consideré necesario exhortar a los hermanos que fueran primero a vosotros, y prepararan de antemano vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como generosidad y no como mezquindad.
6 Pero esto digo El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
7 Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
9 como está escrito: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre.
10 Y el que da semilla al que siembra también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,
11 para que seáis enriquecidos en todo para toda generosidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.
12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que falta a los santos, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;
13 que por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la generosidad de contribuir para ellos y para todos.
14 Y en la oración de ellos por vosotros, os quieren a causa de la eminente gracia de Dios en vosotros.
15 Gracias a Dios por su don inefable.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor Dios, que ves que no ponemos nuestra confianza en nada de lo que hacemos: Concede misericordiosamente que por tu poder seamos defendidos contra toda adversidad, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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