Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
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Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 10 de febrero de 2026

Martes después del Domingo de Sexagésima

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 53

1 Dijo el necio en su corazón: No hay Dios Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga lo bueno.
2 Dios miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios.
3 Cada uno se había vuelto atrás; todos a una se habían corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.
4 ¿No tienen conocimiento los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan y a Dios no invocan?
5 Allí se sobresaltaron de espanto donde no había espanto, porque Dios ha esparcido los huesos del que acampó contra ti; los avergonzaste, porque Dios los desechó.
6 ¡Quién diera desde Sion la salvación de Israel! Cuando haga volver Dios la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob y se alegrará Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 54

1 Oh Dios, sálvame por tu nombre y con tu poder defiéndeme.
2 Oh Dios, oye mi oración, escucha las razones de mi boca;
3 porque extraños se han levantado contra mí y violentos buscan mi alma; no han puesto a Dios delante de sí Selah.
4 He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida.
5 Él devolverá el mal a mis enemigos; córtalos por tu verdad.
6 Voluntariamente sacrificaré a ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
7 Porque él me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos la venganza.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 55

1 Escucha, oh Dios, mi oración y no te escondas de mi súplica.
2 Atiéndeme y respóndeme; clamo en mi queja y bramo,
3 a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío, porque echaron sobre mí iniquidad y con furor me han sido contrarios.
4 Mi corazón está dolorido dentro de mí, y terrores de muerte han caído sobre mí.
5 Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.
6 Y dije: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo.
7 Ciertamente huiría muy lejos; moraría en el desierto Selah.
8 Me apresuraría a escapar del viento tempestuoso, de la tempestad.
9 Destruye, oh Señor, divide la lengua de ellos, porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
10 Día y noche la rodean sobre sus muros, e iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
11 Maldades hay en medio de ella, y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.
12 Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado, ni se engrandeció contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él;
13 sino tú, un hombre igual a mí, mi guía y mi íntimo,
14 que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y en la casa de Dios andábamos con la muchedumbre.
15 Sea la muerte sobre ellos, desciendan vivos al infierno, porque maldades hay en sus moradas, en medio de ellos.
16 En cuanto a mí, a Dios clamaré, y Jehová me salvará.
17 A la tarde y a la mañana y al mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz.
18 Él ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí, pues muchos estaban contra mí.
19 Dios oirá y los afligirá, el que permanece desde la antigüedad Selah Por cuanto no cambian ni temen a Dios.
20 Aquel hombre extendió sus manos contra los que estaban en paz con él; violó su pacto.
21 Las palabras de su boca son más blandas que la mantequilla, pero guerra hay en su corazón; sus palabras son más suaves que el aceite, mas ellas son espadas desnudas.
22 Echa sobre Jehová tu carga y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
23 Mas tú, oh Dios, los harás descender al pozo de la sepultura; los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días; pero yo confiaré en ti.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Éxodo 34

1 Y Jehová dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.
2 Prepárate, pues, para mañana, y sube por la mañana al monte Sinaí, y quédate allí, delante de mí sobre la cumbre del monte.
3 Y no suba hombre contigo ni aparezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
4 Y Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, y se levantó por la mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y tomó en su mano las dos tablas de piedra.
5 Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, y proclamó el nombre de Jehová.
6 Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia y verdad,
7 que guarda la misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo dará por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación.
8 Entonces Moisés, apresurándose, inclinó la cabeza hacia el suelo y adoró,
9 y dijo: Señor, te ruego que, si he hallado gracia a tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por heredad.
10 Y él dijo: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra ni en nación alguna; y todo el pueblo en medio del cual tú estás verá la obra de Jehová, porque será cosa terrible la que yo haré contigo.
11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia al amorreo, y al cananeo, y al heteo, y al ferezeo, y al heveo, y al jebuseo.
12 Guárdate, no sea que hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que esto no sea de tropiezo en medio de ti,
13 sino que derribaréis sus altares, y quebraréis sus pilares sagrados, y talaréis sus árboles sagrados.
14 Porque no te inclinarás ante otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
15 No sea que hagas alianza con los moradores de aquella tierra, y forniquen en pos de sus dioses, y sacrifiquen a sus dioses, y te llamen, y comas de sus sacrificios;
16 o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, hagan fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas.
17 No te harás dioses de fundición.
18 La fiesta de los Panes sin levadura guardarás Siete días comerás panes sin levadura, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib, porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
19 Todo lo que abre la matriz, mío es; y de tu ganado, todo primogénito de vaca o de oveja que sea macho.
20 Pero redimirás con un cordero el primogénito del asno; y si no lo redimieres, le quebrarás la cerviz Redimirás todo primogénito de tus hijos, y nadie se presentará delante de mí con las manos vacías.
21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; descansarás aun en la arada y en la siega.
22 Y celebrarás la fiesta de las Semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la Cosecha a la salida del año.
23 Tres veces al año se presentará todo varón tuyo delante del Señor Jehová, Dios de Israel.
24 Porque yo arrojaré a las naciones de tu presencia y ensancharé tus términos; y nadie codiciará tu tierra cuando tú subas para presentarte delante de Jehová tu Dios tres veces al año.
25 No ofrecerás cosa leudada con la sangre de mi sacrificio, ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la Pascua.
26 La primicia de los primeros frutos de tu tierra llevarás a la casa de Jehová tu Dios No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
27 Y Jehová dijo a Moisés: Escríbete estas palabras, porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel.
28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, las diez palabras.
29 Y aconteció que al descender Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, Moisés no sabía que la piel de su rostro resplandecía, después de haber hablado con él.
30 Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí que la piel de su rostro resplandecía; y tuvieron miedo de acercarse a él.
31 Y Moisés los llamó, y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron a él, y Moisés les habló.
32 Y después se acercaron todos los hijos de Israel, y les mandó todas las cosas que Jehová le había dicho en el monte Sinaí.
33 Y cuando acabó Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34 Y cuando iba Moisés delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y al salir, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado.
35 Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la piel de su rostro resplandecía; y Moisés volvía a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con él.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

2 Corintios 6

1 Así nosotros como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.
2 (porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido; he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación),
3 no dando a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado;
4 antes bien, recomendándonos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias,
5 en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en vigilias, en ayunos,
6 en pureza, en conocimiento, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor no fingido,
7 en palabra de verdad, en poder de Dios, por armas de justicia a diestra y a siniestra,
8 por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces;
9 como ignorados, pero conocidos; como muriendo, pero he aquí vivimos; como castigados, pero no muertos;
10 como entristecidos, pero siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, pero poseyéndolo todo.
11 Nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro corazón se ha ensanchado.
12 No estáis estrechos en nosotros, sino que estáis estrechos en vuestras propias entrañas.
13 Para corresponder, pues, del mismo modo (como a hijos hablo), ensanchaos también vosotros.
14 No os juntéis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
16 ¿Y qué acuerdo el templo de Dios con los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
17 Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,
18 y seré para vosotros Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor Dios, que ves que no ponemos nuestra confianza en nada de lo que hacemos: Concede misericordiosamente que por tu poder seamos defendidos contra toda adversidad, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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