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Cántico 1
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Oración Vespertina

Fecha: 31 de enero de 2026

Sábado de la Tercera Semana después de Epifanía

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Sagradas Escrituras nos exhortan en muchos lugares a confesar y reconocer la multitud de nuestros pecados y maldades, y a no disimularlas ni ocultarlas ante nuestro Dios y Padre celestial, sino a confesarlas con un corazón humilde, contrito y penitente, para alcanzar el perdón de ellas por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos hacer una humilde confesión de nuestras culpas ante su divina presencia, esta obligación es especialmente necesaria cuando nos reunimos para darle gracias por los grandes e inefables beneficios que recibimos de su generosa mano, para proclamar su alabanza, escuchar su santa Palabra y pedirle todo lo necesario, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los que están aquí presentes que, con un corazón verdaderamente humillado, me acompañen diciendo:

Confesión General

Padre Todopoderoso y misericordioso, nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido demasiado los deseos y anhelos de nuestro propio corazón. Hemos quebrantado tus santos mandamientos. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho lo que no debíamos y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restablece a los que se arrepienten, según tus promesas declaradas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por amor a él, concédenos, oh Padre misericordioso, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no desea la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y que ha otorgado poder y mandato a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y el perdón de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que las obras que ahora realizamos le sean agradables, y para que nuestra vida de aquí en adelante sea pura y santa, de modo que finalmente podamos gozar de su gloria eterna, por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Señor, apresúrate a socorrernos.

Señor, date prisa en ayudarnos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabado sea el Señor.

El nombre del Señor sea alabado.

Salmo 147

1 Alabad a Jah, porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios, porque agradable y hermosa es la alabanza.
2 Jehová edifica a Jerusalén, a los desterrados de Israel recoge.
3 Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.
4 Él cuenta el número de las estrellas, a todas ellas llama por sus nombres.
5 Grande es el Señor nuestro y de mucho poder, y su entendimiento no tiene medida.
6 Jehová sostiene a los humildes, humilla a los impíos hasta la tierra.
7 Cantad a Jehová con alabanza, cantad salmos a nuestro Dios con arpa.
8 Él es el que cubre los cielos de nubes, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace a los montes producir hierba.
9 Él da a la bestia su mantenimiento y a los hijos de los cuervos que claman.
10 No se deleita en la fuerza del caballo ni se complace en las piernas del hombre.
11 Se complace Jehová en los que lo temen, en los que esperan en su misericordia.
12 Alaba a Jehová, oh Jerusalén; alaba a tu Dios, oh Sion,
13 porque fortificó los cerrojos de tus puertas, bendijo a tus hijos dentro de ti.
14 Él pone en tu término la paz; te hará saciar de grosura de trigo.
15 Él envía su palabra a la tierra; velozmente corre su palabra.
16 Él da la nieve como lana, derrama la escarcha como ceniza.
17 Él echa su hielo como pedazos; ante su frío, ¿quién permanecerá?
18 Enviará su palabra y los derretirá; soplará su viento, fluirán las aguas.
19 Él declara sus palabras a Jacob, sus estatutos y sus juicios a Israel.
20 No ha hecho así con ninguna otra nación, y no conocieron sus juicios Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 148

1 Alabad a Jehová desde los cielos; alabadlo en las alturas.
2 Alabadlo, todos sus ángeles; alabadlo, todos sus ejércitos.
3 Alabadlo, sol y luna; alabadlo, todas las lucientes estrellas.
4 Alabadlo, cielos de los cielos y las aguas que están sobre los cielos.
5 Alaben el nombre de Jehová, porque él mandó y fueron creados;
6 y los hizo ser eternamente y para siempre; les puso ley que no será quebrantada.
7 Alabad a Jehová desde la tierra, los monstruos marinos y todos los abismos,
8 el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra;
9 los montes y todos los collados, el árbol de fruto y todos los cedros;
10 la bestia y todo animal, reptiles y volátiles;
11 los reyes de la tierra y todos los pueblos, los príncipes y todos los jueces de la tierra;
12 los jóvenes y también las doncellas, los ancianos y los niños,
13 alaben el nombre de Jehová, porque sólo su nombre es elevado; su gloria es sobre tierra y cielos.
14 Él ensalzó el cuerno de su pueblo; alábenlo todos sus santos, los hijos de Israel, el pueblo a él cercano Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 149

1 Cantad a Jehová cántico nuevo; su alabanza sea en la congregación de los santos.
2 Alégrese Israel en su Hacedor; los hijos de Sion se gocen en su Rey.
3 Alaben su nombre con danza; con pandero y arpa canten a él.
4 Porque Jehová se complace en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.
5 Se gozarán los santos con gloria; cantarán sobre sus camas.
6 Sean los loores de Dios en sus gargantas y espadas de dos filos en sus manos,
7 para hacer venganza entre las naciones, castigo entre los pueblos;
8 para aprisionar a sus reyes con grillos y a sus nobles con cadenas de hierro;
9 para ejecutar en ellos el juicio escrito Gloria será esto para todos sus santos Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 150

1 Alabad a Dios en su santuario; alabadlo en el firmamento de su poder.
2 Alabadlo por sus proezas; alabadlo conforme a la muchedumbre de su grandeza.
3 Alabadlo a son de trompeta; alabadlo con salterio y arpa.
4 Alabadlo con pandero y danza; alabadlo con cuerdas y flauta.
5 Alabadlo con címbalos resonantes; alabadlo con címbalos de júbilo.
6 Todo lo que respira alabe a Jah Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Éxodo 9

1 Entonces Jehová dijo a Moisés: Ve a Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo para que me sirva,
2 porque si no lo quieres dejar ir, y los detienes aún,
3 he aquí, la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacas y sobre las ovejas, con pestilencia gravísima.
4 Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los ganados de Egipto, de modo que nada muera de todo lo que es de los hijos de Israel.
5 Y Jehová puso plazo diciendo: Mañana hará Jehová esto en la tierra.
6 Y al día siguiente Jehová hizo esto, y murió todo el ganado de Egipto; pero del ganado de los hijos de Israel, ni uno solo murió.
7 Entonces Faraón envió a ver, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto ni uno solo Mas el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.
8 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón.
9 Y se volverá polvo sobre toda la tierra de Egipto, que se volverá sarpullido que cause úlceras en los hombres y en las bestias, por toda la tierra de Egipto.
10 Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba úlceras así en los hombres como en las bestias.
11 Y los magos no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los magos y en todos los egipcios.
12 Y Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho a Moisés.
13 Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.
14 Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.
15 Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo con pestilencia, y serás quitado de la tierra.
16 Y a la verdad por esto te he puesto, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.
17 ¿Todavía te ensalzas tú contra mi pueblo para no dejarlos ir?
18 He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.
19 Ahora pues, envía a recoger tu ganado y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o animal que se halle en el campo y no sea recogido en casa, el granizo caerá sobre él, y morirá.
20 De los siervos de Faraón, el que temió la palabra de Jehová hizo huir a sus siervos y su ganado a casa,
21 pero el que no puso en su corazón la palabra de Jehová dejó a sus siervos y su ganado en el campo.
22 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en la tierra de Egipto.
23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego corría por la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, muy pesado, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que llegó a ser nación.
25 Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, desde los hombres hasta las bestias; asimismo hirió el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del campo.
26 Solamente en la tierra de Gosén, donde los hijos de Israel estaban no hubo granizo.
27 Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.
28 Orad a Jehová, pues ya ha habido suficientes truenos de Dios y granizo; y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
29 Y le respondió Moisés: Al salir yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que de Jehová es la tierra.
30 Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios.
31 Y el lino y la cebada fueron destruidos, porque la cebada estaba ya espigada y el lino en flor.
32 Pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, porque eran tardíos.
33 Y salió Moisés de estar con Faraón, fuera de la ciudad, y extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra.
34 Y al ver Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, volvió a pecar, y endureció su corazón, él y sus siervos.
35 Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,
50
Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia
55
De la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Corintios 12

1 Y acerca de los dones espirituales, hermanos, no quiero que ignoréis.
2 Sabéis que cuando erais gentiles se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.
3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.
5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.
6 Y hay diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.
7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
8 Porque a este le es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; y a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu;
9 y a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;
10 y a otro, el hacer milagros; y a otro, profecía; y a otro, discernimiento de espíritus; y a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
11 Mas todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como él quiere.
12 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, que es uno, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
13 Porque por un solo Espíritu somos todos bautizados en un solo cuerpo, sean judíos o griegos, sean siervos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo; ¿por eso no sería del cuerpo?
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo; ¿por eso no sería del cuerpo?
17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato?
18 Pero ahora Dios ha colocado los miembros, cada uno de ellos, en el cuerpo, como quiso.
19 Pues si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
20 Pero ahora son muchos miembros, aunque un solo cuerpo.
21 Ni el ojo puede decir a la mano: No tengo necesidad de ti; ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22 Antes, con mayor razón, los miembros del cuerpo que parecen más débiles son necesarios;
23 y a aquellos del cuerpo que estimamos ser menos honrosos, a estos vestimos con más honra; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro.
24 Porque los que en nosotros son más decorosos no tienen necesidad; mas Dios ordenó el cuerpo dando más abundante honor al que le faltaba;
25 para que no haya disensión en el cuerpo, sino que los miembros se interesen por igual los unos por los otros.
26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros padecen con él, y si un miembro es honrado, todos los miembros se gozan con él.
27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, lo segundo profetas, lo tercero maestros; luego milagros; luego dones de sanidades, ayudas, gobiernos, diversos géneros de lenguas.
29 ¿todos apóstoles? ¿todos profetas? ¿todos maestros? ¿todos milagros?
30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?
31 Procurad, pues, los mejores dones; mas yo os muestro un camino aun más excelente.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
Porque han visto mis ojos tu salvación,
31
La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Señor, salva a los gobernantes.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Llena a tus ministros de virtudes.

Y da alegría a tu pueblo elegido.

Señor Dios, defiende a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, purifica nuestros corazones.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, mira misericordiosamente nuestras debilidades, y en todos nuestros peligros y necesidades extiende tu diestra para ayudarnos y defendernos, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta de la Oración Vespertina

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta, para pedir ayuda contra todos los peligros

Aclara nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y riesgos de esta noche, por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios Todopoderoso, cuyo reino es eterno y cuyo poder es infinito: ten misericordia de toda esta tierra, y gobierna de tal manera los corazones de todos los que tienen autoridad [especialmente — ], para que, reconociendo de quién son ministros, busquen sobre todas las cosas tu honor y gloria; y para que nosotros, junto con todo el pueblo, considerando debidamente de quién proviene la autoridad que ellos ejercen, los honremos fiel y obedientemente, conforme a tu bendita palabra y ordenanza. Por Jesucristo nuestro Señor, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios Todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas; envía sobre nuestros obispos y pastores, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que realmente te agraden, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro abogado y mediador, Jesucristo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios Todopoderoso, que nos has dado gracia para que en este momento te presentemos nuestras súplicas en común; y has prometido que cuando dos o tres estén congregados en tu nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según les convenga más, concediéndonos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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