Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 27 de enero de 2026

Martes de la Tercera Semana después de Epifanía

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Sagradas Escrituras nos exhortan en muchos lugares a confesar y reconocer la multitud de nuestros pecados y maldades, y a no disimularlas ni ocultarlas ante nuestro Dios y Padre celestial, sino a confesarlas con un corazón humilde, contrito y penitente, para alcanzar el perdón de ellas por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos hacer una humilde confesión de nuestras culpas ante su divina presencia, esta obligación es especialmente necesaria cuando nos reunimos para darle gracias por los grandes e inefables beneficios que recibimos de su generosa mano, para proclamar su alabanza, escuchar su santa Palabra y pedirle todo lo necesario, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los que están aquí presentes que, con un corazón verdaderamente humillado, me acompañen diciendo:

Confesión General

Padre Todopoderoso y misericordioso, nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido demasiado los deseos y anhelos de nuestro propio corazón. Hemos quebrantado tus santos mandamientos. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho lo que no debíamos y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restablece a los que se arrepienten, según tus promesas declaradas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por amor a él, concédenos, oh Padre misericordioso, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no desea la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y que ha otorgado poder y mandato a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y el perdón de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que las obras que ahora realizamos le sean agradables, y para que nuestra vida de aquí en adelante sea pura y santa, de modo que finalmente podamos gozar de su gloria eterna, por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Señor, apresúrate a socorrernos.

Señor, date prisa en ayudarnos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabado sea el Señor.

El nombre del Señor sea alabado.

Salmo 126

1 Cuando Jehová haga volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan.
2 Entonces nuestra boca se llenará de risa y nuestra lengua de alabanza; entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con estos.
3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres.
4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, como los arroyos en el Neguev.
5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, mas volverá a venir con regocijo trayendo sus gavillas.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 127

1 Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.
2 Por demás es que os levantéis de madrugada, que vayáis tarde a reposar, que comáis pan de dolores, pues que a su amado dará Dios el sueño.
3 He aquí, heredad de Jehová son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre.
4 Como saetas en mano del valiente, así son los hijos tenidos en la juventud.
5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hable con los enemigos en la puerta.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 128

1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos.
2 Cuando comas el trabajo de tus manos, bienaventurado serás y te irá bien.
3 Tu mujer será como parra que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos, como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
4 He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová.
5 Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
6 y veas a los hijos de tus hijos Paz sea sobre Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 129

1 Mucho me han angustiado desde mi juventud, diga ahora Israel,
2 mucho me han angustiado desde mi juventud, pero no prevalecieron contra mí.
3 Sobre mis espaldas araron los aradores, hicieron largos surcos.
4 Jehová es justo, cortó las coyundas de los impíos.
5 Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sion.
6 Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca,
7 de la cual no llenó el segador su mano ni su regazo el que hace gavillas,
8 ni dijeron los que pasaban: La bendición de Jehová sea sobre vosotros; os bendecimos en el nombre de Jehová.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 130

1 De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
2 Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.
3 Jah, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?
4 Pero contigo hay perdón, para que seas temido.
5 Yo esperé a Jehová, esperó mi alma, y en su palabra he esperado.
6 Mi alma espera a Jehová más que los centinelas la mañana; sí, que los centinelas la mañana.
7 Espere Israel a Jehová, porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención en él.
8 Y él redimirá a Israel de todos sus pecados.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 131

1 Jehová, no se ensoberbeció mi corazón ni mis ojos se enaltecieron, ni anduve en grandezas ni en cosas demasiado sublimes para mí.
2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma como un niño destetado de su madre; como un niño destetado está mi alma.
3 Espera, oh Israel, a Jehová desde ahora y para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Éxodo 1

1 Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entró con su casa:
2 Rubén, Simeón, Leví y Judá;
3 Isacar, Zabulón y Benjamín;
4 Dan y Neftalí, Gad y Aser.
5 Y todas las almas de los que salieron de los lomos de Jacob fueron setenta almas Y José estaba en Egipto.
6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.
7 Y los hijos de Israel fructificaron, y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo; y se llenó la tierra de ellos.
8 Entre tanto, se levantó un nuevo rey sobre Egipto que no conocía a José;
9 el cual dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros;
10 ahora, pues, seamos sabios para con él, no sea que se multiplique, y acontezca que, viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
11 Entonces pusieron sobre el pueblo comisarios de tributos que lo oprimieran con sus cargas; y él edificó para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.
12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que ellos aborrecían a los hijos de Israel.
13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza,
14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban con dureza.
15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra y la otra Fúa,
16 y les dijo: Cuando asistáis en el parto a las hebreas, y miréis el sexo, si es hijo, matadlo, y si es hija, entonces viva.
17 Pero las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaban la vida a los niños.
18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras, y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños?
19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas.
20 Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó, y se fortalecieron en gran manera.
21 Y sucedió que por haber temido las parteras a Dios, él prosperó sus casas.
22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,
50
Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia
55
De la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Corintios 8

1 Y acerca de lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento El conocimiento envanece, pero el amor edifica.
2 Y si alguno se imagina que sabe algo, nada sabe aún como debe saber.
3 Mas si alguno ama a Dios, ese es conocido por él.
4 Acerca, pues, de la comida que es sacrificada a los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay otro Dios, sino uno solo.
5 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, sea en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores),
6 para nosotros, sin embargo, hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos en él, y un solo Señor, Jesucristo, por medio de quien son todas las cosas y nosotros por medio de él.
7 Mas no en todos hay este conocimiento; porque algunos, con conciencia del ídolo hasta ahora, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, es contaminada.
8 Si bien la comida no nos hace más aceptos ante Dios; porque ni que comamos, seremos más, ni que no comamos, seremos menos.
9 Pero mirad que esta libertad vuestra no sea tropezadero a los que son débiles.
10 Porque si te viere alguno a ti, que tienes conocimiento, que estás sentado a la mesa en el templo de los ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos?
11 Y por tu conocimiento se perderá el hermano débil por el cual Cristo murió.
12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.
13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, jamás comeré carne, para no escandalizar a mi hermano.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
Porque han visto mis ojos tu salvación,
31
La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Señor, salva a los gobernantes.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Llena a tus ministros de virtudes.

Y da alegría a tu pueblo elegido.

Señor Dios, defiende a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, purifica nuestros corazones.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, mira misericordiosamente nuestras debilidades, y en todos nuestros peligros y necesidades extiende tu diestra para ayudarnos y defendernos, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta de la Oración Vespertina

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta, para pedir ayuda contra todos los peligros

Aclara nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y riesgos de esta noche, por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios Todopoderoso, cuyo reino es eterno y cuyo poder es infinito: ten misericordia de toda esta tierra, y gobierna de tal manera los corazones de todos los que tienen autoridad [especialmente — ], para que, reconociendo de quién son ministros, busquen sobre todas las cosas tu honor y gloria; y para que nosotros, junto con todo el pueblo, considerando debidamente de quién proviene la autoridad que ellos ejercen, los honremos fiel y obedientemente, conforme a tu bendita palabra y ordenanza. Por Jesucristo nuestro Señor, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios Todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas; envía sobre nuestros obispos y pastores, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que realmente te agraden, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro abogado y mediador, Jesucristo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios Todopoderoso, que nos has dado gracia para que en este momento te presentemos nuestras súplicas en común; y has prometido que cuando dos o tres estén congregados en tu nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según les convenga más, concediéndonos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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