Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
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1ª Lección
Cántico 1
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Oración Vespertina

Fecha: 3 de diciembre de 2025

Primer Miércoles de Adviento

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 18

1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, peña mía, en él confiaré; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi refugio.
3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.
4 Me cercaron lazos de muerte y torrentes de perversidad me atemorizaron.
5 Lazos del sepulcro me rodearon, me salieron al encuentro redes de muerte.
6 En mi angustia invoqué a Jehová y clamé a mi Dios; él oyó mi voz desde su templo y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
7 Entonces la tierra fue conmovida y tembló; y los fundamentos de los montes se conmovieron y se estremecieron, porque se indignó él.
8 Subió humo de su nariz y de su boca fuego consumidor; carbones fueron por él encendidos.
9 E inclinó los cielos y descendió; y había oscuridad debajo de sus pies.
10 Y cabalgó sobre un querubín y voló, y velozmente voló sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas por su escondedero, su pabellón alrededor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
12 Por el resplandor que había delante de él, sus nubes pasaron; y hubo granizo y carbones ardientes.
13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones ardientes.
14 Y envió sus saetas, y los dispersó; y lanzó relámpagos, y los destruyó.
15 Y aparecieron los lechos de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz.
16 Envió desde lo alto, me tomó, me sacó de las muchas aguas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecían, aunque eran más fuertes que yo.
18 Me salieron al encuentro en el día de mi calamidad, mas Jehová fue mi apoyo.
19 Y me sacó a lugar espacioso; me libró porque se agradó de mí.
20 Me ha pagado Jehová conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque yo guardé los caminos de Jehová y no me aparté impíamente de mi Dios.
22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí y no aparté de mí sus estatutos.
23 Y fui íntegro para con él, y me guardé de mi iniquidad.
24 Me recompensó, pues, Jehová conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, con el hombre íntegro serás íntegro.
26 Con el limpio te mostrarás limpio y con el perverso serás sagaz.
27 Porque tú salvarás al pueblo humilde y humillarás los ojos altivos.
28 Tú, pues, alumbrarás mi lámpara; Jehová, mi Dios, iluminará mis tinieblas.
29 Porque contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros.
30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino; la palabra de Jehová es pura; escudo es él a todos los que en él esperan.
31 Porque, ¿quién es Dios, sino Jehová? ¿Y quién la roca, sino nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de fuerza y él hace perfecto mi camino;
33 quien hace mis pies como de ciervas y él me hace estar sobre mis alturas;
34 quien enseña mis manos para la batalla, para tensar con mis brazos el arco de bronce.
35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación, y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.
36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí y no titubearon mis tobillos.
37 Perseguí a mis enemigos y los alcancé, y no volví hasta acabarlos.
38 Los herí y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies.
39 Pues me ceñiste de fortaleza para la batalla; postraste debajo de mí a los que contra mí se levantaron.
40 Y me diste la cerviz de mis enemigos, y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, y no hubo quien salvara; aun a Jehová, mas no les respondió.
42 Y los molí como polvo delante del viento; los esparcí como lodo de las calles.
43 Me libraste de las contiendas del pueblo; me pusiste por cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me sirvió.
44 Al oírme, me obedeció; los hijos de los extranjeros se sometieron a mí;
45 los hijos de los extranjeros desfallecían y salían temblando de sus encierros.
46 Viva Jehová y bendita sea mi roca, y ensalzado sea el Dios de mi salvación,
47 el Dios que me concede la venganza y sujeta pueblos debajo de mí.
48 El que me libra de mis enemigos; y aun me elevas sobre los que se levantan contra mí, me libras de varón violento.
49 Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré salmos a tu nombre.
50 El que engrandece las victorias de su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Isaías 19

1 Profecía sobre Egipto He aquí que Jehová monta sobre una ligera nube y entra en Egipto; y los ídolos de Egipto se estremecerán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios en medio de ellos.
2 E incitaré egipcios contra egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, y cada cual contra su prójimo; ciudad contra ciudad y reino contra reino.
3 Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán a los ídolos, a los nigromantes, a los evocadores de espíritus y a los adivinos.
4 Y entregaré a Egipto en manos de un señor duro, y un rey violento se enseñoreará de ellos, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
5 Y las aguas del mar faltarán, y el río se agotará y se secará.
6 Y se alejarán los ríos, disminuirán y se agotarán las corrientes de Egipto; la caña y el junco serán cortados.
7 Los juncales de junto al río, de junto a la ribera del río, y todos los sembrados del río se secarán, serán esparcidos y no serán más.
8 Los pescadores también se entristecerán, y harán duelo todos los que echan anzuelo en el río, y desfallecerán los que extienden redes sobre las aguas.
9 Los que trabajan lino fino y los que tejen telas blancas serán confundidos,
10 pues sus fundamentos serán rotos; todos los asalariados se entristecerán.
11 Ciertamente son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha embrutecido ¿Cómo diréis a Faraón: Yo soy hijo de los sabios, hijo de los reyes antiguos?
12 ¿Dónde están ahora tus sabios? Que te digan ahora o que te hagan saber qué es lo que Jehová de los ejércitos ha determinado sobre Egipto.
13 Se han vuelto necios los príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Nof; hicieron errar a Egipto los principales de sus tribus.
14 Jehová mezcló espíritu de confusión en medio de él, e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como yerra el borracho en su vómito.
15 Y no aprovechará a Egipto cosa que haga la cabeza o la cola, la rama o el junco.
16 En aquel día los egipcios serán como mujeres; pues se asombrarán y temerán en la presencia de la mano alzada de Jehová de los ejércitos, que él alzará contra ellos.
17 Y la tierra de Judá será de espanto a Egipto; todo hombre que de ella se acuerde temerá por causa del consejo que Jehová de los ejércitos acordó contra él.
18 En aquel tiempo habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablen la lengua de Canaán y que juren por Jehová de los ejércitos; una será llamada la ciudad de Herez.
19 En aquel tiempo habrá altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y pilar para Jehová junto a su término.
20 Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto, porque a Jehová clamarán a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y defensor que los libre.
21 Y Jehová será conocido por Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día; y harán sacrificio y presente, y harán votos a Jehová y los cumplirán.
22 Y herirá Jehová a Egipto, lo herirá y sanará; y se convertirán a Jehová, y él les será clemente y los sanará.
23 En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiria, y entrarán los asirios en Egipto y los egipcios en Asiria; y los egipcios servirán con los asirios a Jehová.
24 En aquel tiempo, Israel será tercero con Egipto y con Asiria; será bendición en medio de la tierra,
25 porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito sea Egipto, pueblo mío, y Asiria, obra de mis manos, e Israel, mi heredad.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Hebreos 9

1 Ahora bien, el primer pacto también tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.
2 Porque el Tabernáculo fue hecho así: en la primera parte, en la que estaba el candelabro, y la mesa, y los panes de la proposición; lo que se llama el Lugar santo.
3 Y tras el segundo velo estaba la parte del Tabernáculo llamada el Lugar santísimo,
4 el cual tenía un incensario de oro y el Arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que había una urna de oro que contenía el maná, y la vara de Aarón que floreció, y las tablas del pacto;
5 y sobre ella, los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de lo que ahora no se puede hablar en particular.
6 Y cuando estas cosas así se ordenaron, los sacerdotes siempre entraban en el primer Tabernáculo para hacer los oficios del culto;
7 pero en el segundo, sólo entraba el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrecía por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;
8 dando a entender el Espíritu Santo esto, que aún no estaba descubierto el camino para el Lugar santísimo, entre tanto que el primer Tabernáculo estuviera en pie.
9 Lo cual era figura de aquel tiempo, en el cual se ofrecían presentes y sacrificios que no podían hacer perfecto al que servía, en cuanto a la conciencia;
10 que sólo consistía en comidas y en bebidas, y en diversos lavamientos y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la reforma del pacto.
11 Mas estando ya presente Cristo, Sumo Sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho con las manos, esto es, no de esta creación,
12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza de la becerra rociada sobre los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, quien por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
15 Así que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que interviniendo la muerte para la redención de las transgresiones que había bajo el primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
16 Porque donde hay un testamento, es necesario que intervenga la muerte del testador.
17 Porque el testamento con la muerte es confirmado; de otra manera no es válido entre tanto que el testador vive.
18 Por eso, ni aun el primero fue consagrado sin sangre.
19 Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos según la ley a todo el pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua y lana de grana e hisopo, roció al mismo libro, y también a todo el pueblo,
20 diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.
21 Y además de esto roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.
22 Y casi todo es purificado con sangre, según la ley; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
23 Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fueran purificadas con estas cosas; pero las cosas celestiales mismas con mejores sacrificios que estos.
24 Porque no entró Cristo en los lugares santos hechos con manos, que son figuras de los verdaderos, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios;
25 y no para ofrecerse muchas veces a sí mismo, como entra el sumo sacerdote en los lugares santos cada año con sangre ajena;
26 de otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; mas ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para abolir el pecado.
27 Y de la manera que está establecido a los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para cargar con los pecados de muchos; y la segunda vez será visto, sin pecado, por los que lo esperan para salvación.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Señor, te suplicamos que absuelvas a tu pueblo de sus ofensas, para que por tu abundante bondad todos seamos librados de las ataduras de aquellos pecados que por nuestra fragilidad hemos cometido. Concede esto, oh Padre celestial, por amor de Jesucristo, nuestro bendito Señor y Salvador. Amén.

Dios todopoderoso, danos gracia para que podamos desechar las obras de las tinieblas, y revestirnos de las armas de la luz, ahora en el tiempo de esta vida mortal, en la cual tu Hijo Jesucristo vino a visitarnos en gran humildad, para que en el día postrero, cuando venga de nuevo en su gloriosa majestad, a juzgar a los vivos y a los muertos, nos levantemos a la vida inmortal, por aquel que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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