Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 26 de septiembre de 2025

Viernes de la Decimoquinta Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 119:145–176

145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, y guardaré tus estatutos.
146 A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.
147 Me anticipé al alba y clamé; esperé en tu palabra.
148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.
149 Oye mi voz conforme a tu misericordia; oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio.
150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu ley.
151 Cercano estás tú, oh Jehová, y todos tus mandamientos son verdad.
152 Hace mucho que he entendido de tus testimonios, que para siempre los has establecido.
153 Mira mi aflicción y líbrame, porque de tu ley no me he olvidado.
154 Aboga mi causa y redímeme; vivifícame con tu dicho.
155 Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan tus estatutos.
156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová; vivifícame conforme a tus juicios.
157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, mas de tus testimonios no me he apartado.
158 Veía a los traidores y me disgustaba, porque no guardaban tus dichos.
159 Mira que amo tus preceptos; oh Jehová, vivifícame conforme a tu misericordia.
160 La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia.
161 Príncipes me han perseguido sin causa, pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.
162 Me regocijo yo en tu dicho, como el que halla muchos despojos.
163 La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo.
164 Siete veces al día te alabo a causa de tus justos juicios.
165 Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.
166 Tu salvación he esperado, oh Jehová, y tus mandamientos he puesto por obra.
167 Mi alma ha guardado tus testimonios y los he amado en gran manera.
168 He guardado tus preceptos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti.
169 Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová; dame entendimiento conforme a tu palabra.
170 Llegue mi oración delante de ti; líbrame conforme a tu dicho.
171 Mis labios rebosarán alabanza cuando me enseñes tus estatutos.
172 Hablará mi lengua tus dichos, porque todos tus mandamientos son justicia.
173 Venga tu mano a socorrerme, porque tus preceptos he escogido.
174 He deseado tu salvación, oh Jehová, y tu ley es mi deleite.
175 Viva mi alma y te alabe, y tus juicios me ayuden.
176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Malaquías 3

1 He aquí, yo envío a mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y de repente vendrá a su Templo el Señor, a quien vosotros buscáis, y el Ángel del pacto, a quien vosotros deseáis He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.
2 ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿Y quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador y como jabón de lavadores.
3 Y se sentará para afinar y limpiar la plata, porque limpiará a los hijos de Leví, los refinará como a oro y como a plata; y traerán a Jehová presente con justicia.
4 Y será suave a Jehová el presente de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados y como en los años antiguos.
5 Y me acercaré a vosotros para juicio, y seré testigo presuroso contra los hechiceros, y contra los adúlteros, y contra los que juran falsamente, y contra los que detienen el salario del jornalero, de la viuda y del huérfano, y los que hacen agravio al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.
6 Porque yo, Jehová, no cambio; por eso vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
7 Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes y no las guardasteis Volveos a mí y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos Pero dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?
8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En los diezmos y las ofrendas.
9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, toda la nación, me habéis robado.
10 Traed todos los diezmos al tesoro y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
11 Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra; y vuestra vid en el campo no será estéril, dice Jehová de los ejércitos.
12 Y todas las naciones os dirán bienaventurados, porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.
13 Vuestras palabras han sido duras contra mí, dice Jehová Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti?
14 Habéis dicho: Por demás es servir a Dios; y: ¿Qué aprovecha que guardemos su ordenanza y que andemos tristes delante de Jehová de los ejércitos?
15 Ahora, pues, declaramos bienaventurados a los soberbios, y también que los que hacen impiedad son prosperados; sí, tentaron a Dios y escaparon.
16 Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre.
17 Y serán para mí un especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día que yo actúe; y los perdonaré como el hombre que perdona a su hijo que lo sirve.
18 Entonces os volveréis y veréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no lo sirve.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Corintios 11

1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
2 Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué.
3 Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo.
4 Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta afrenta su cabeza.
5 Mas toda mujer que ora o profetiza con la cabeza no cubierta afrenta su cabeza, porque es lo mismo que si estuviera rapada.
6 Porque si la mujer no se cubre, córtese también el cabello; y si le es deshonroso a la mujer cortarse el cabello o raparse, cúbrase.
7 Porque el varón ciertamente no debe cubrirse la cabeza, pues es imagen y gloria de Dios, mas la mujer es gloria del varón;
8 porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón,
9 y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.
10 Por lo cual, la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.
11 Mas en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón.
12 Porque así como la mujer procede del varón, así también el varón nace por medio de la mujer; pero todo procede de Dios.
13 Juzgad vosotros mismos: ¿Es apropiado que la mujer ore a Dios con la cabeza no cubierta?
14 ¿No os enseña la naturaleza misma que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello?
15 Por el contrario, si la mujer se deja crecer el cabello le es honroso, porque en lugar de velo le es dado el cabello.
16 Con todo, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.
17 Pero al daros estas instrucciones, no os alabo, porque no para lo mejor sino para lo peor os reunís.
18 Porque primeramente, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo.
19 Porque también es necesario que haya entre vosotros bandos, para que los que son aprobados se manifiesten entre vosotros.
20 Cuando, pues, os reunís en uno, esto no es comer la cena del Señor.
21 Porque cuando coméis juntos, cada uno toma antes su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga.
22 Pues qué, ¿no tenéis casas para comer y beber? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he entregado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
26 Porque todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere la copa del Señor indignamente será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa.
29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.
30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.
31 Pues si nos examináramos a nosotros mismos, ciertamente no seríamos juzgados.
32 Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
33 Así que, hermanos míos, cuando os reunáis para comer, esperaos unos a otros.
34 Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio Las demás cosas las pondré en orden cuando vaya.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, danos el aumento de la fe, la esperanza y la caridad; y, para que obtengamos lo que tú prometes, haz que amemos lo que tú mandas, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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