Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 22 de septiembre de 2025

Lunes de la Decimoquinta Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 108

1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios; cantaré y entonaré salmos todavía con mi gloria.
2 Despiértate, salterio y arpa; despertaré al alba.
3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; a ti cantaré salmos entre las naciones,
4 porque más grande que los cielos es tu misericordia y hasta los cielos tu verdad.
5 Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos, y sobre toda la tierra sea tu gloria.
6 Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra y respóndeme.
7 Dios dijo en su santuario: Me alegraré, repartiré a Siquem y mediré el valle de Sucot.
8 Mío es Galaad, mío es Manasés y Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador;
9 Moab, la vasija para lavarme; sobre Edom echaré mi calzado; me regocijaré sobre Filistea.
10 ¿Quién me llevará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?
11 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?
12 Danos socorro en la angustia, porque vana es la salvación que viene del hombre.
13 En Dios haremos proezas y él hollará a nuestros enemigos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 109

1 Oh Dios de mi alabanza, no calles,
2 porque boca de impío y boca de engañador se han abierto contra mí; han hablado de mí con lengua mentirosa,
3 y con palabras de odio me rodearon, y pelearon contra mí sin causa.
4 En pago de mi amor me han sido adversarios; pero yo oraba.
5 Y me devolvieron mal por bien y odio por mi amor.
6 Pon sobre él al impío y Satanás esté a su diestra.
7 Cuando sea juzgado, salga culpable, y su oración sea para pecado.
8 Sean pocos sus días, tome otro su oficio.
9 Sean sus hijos huérfanos y su mujer viuda.
10 Y anden sus hijos vagabundos y mendiguen, y procuren su pan lejos de sus desolados lugares.
11 Se apodere el acreedor de todo lo que tiene y extraños saqueen su trabajo.
12 No tenga quien le haga misericordia ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
13 Su posteridad sea cortada; en la siguiente generación sea borrado su nombre.
14 Venga en memoria ante Jehová la iniquidad de sus padres y el pecado de su madre no sea borrado;
15 estén siempre delante de Jehová y él corte de la tierra su memoria,
16 por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al hombre afligido y menesteroso, y al quebrantado de corazón, para matarlo.
17 Y amó la maldición, y esta le vino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
18 Y se vistió de maldición como de su vestido, y entró como agua en sus entrañas y como aceite en sus huesos.
19 Le sea como vestido con que se cubra y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
20 Este sea el pago de parte de Jehová a los que me calumnian y a los que hablan mal contra mi alma.
21 Y tú, Señor Jehová, haz bien conmigo por causa de tu nombre; líbrame, porque tu misericordia es buena;
22 porque yo estoy afligido y necesitado, y mi corazón está herido dentro de mí.
23 Me voy como la sombra cuando declina; soy sacudido como langosta.
24 Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno y mi carne desfallece por falta de gordura.
25 Yo he sido para ellos objeto de oprobio; me miraban y meneaban su cabeza.
26 Ayúdame, Jehová, Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.
27 Y entiendan que esta es tu mano, que tú, Jehová, has hecho esto.
28 Maldigan ellos, pero bendice tú; levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.
29 Sean vestidos de ignominia los que me calumnian y sean cubiertos de su propia confusión como con manto.
30 Yo alabaré a Jehová en gran manera con mi boca, y en medio de muchos lo alabaré,
31 porque él se pondrá a la diestra del pobre, para librar su alma de los que lo juzgan.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Zacarías 9

1 Profecía de la palabra de Jehová contra la tierra de Hadrac y de Damasco, su reposo; porque a Jehová miran los ojos de los hombres y de todas las tribus de Israel.
2 Y también Hamat, que tiene frontera con ella; Tiro y Sidón, aunque Tiro sea muy sabia.
3 Y Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo y oro como lodo de las calles.
4 Pero he aquí que el Señor la empobrecerá y destruirá en el mar su poderío, y ella será consumida por el fuego.
5 Ascalón lo verá y temerá; Gaza también, y se dolerá en gran manera; asimismo Ecrón, porque su esperanza será confundida; y de Gaza perecerá el rey, y Ascalón no será habitada.
6 Y habitará en Asdod un pueblo bastardo, y yo cortaré la soberbia de los filisteos;
7 y quitaré su sangre de su boca y sus abominaciones de entre sus dientes, y también él quedará para nuestro Dios, y será como capitán en Judá, y Ecrón será como el jebuseo.
8 Y acamparé alrededor de mi casa como una guarnición, a causa del que va y del que viene; y no pasará más sobre ellos opresor, porque ahora he mirado con mis ojos.
9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí, tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, y sobre un pollino, hijo de asna.
10 Y destruiré los carros de en medio de Efraín y los caballos de en medio de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados, y hablará paz a las naciones; y su señorío será de mar a mar y desde el río hasta los confines de la tierra.
11 Y en cuanto a ti, por la sangre de tu pacto, he sacado a tus presos de la cisterna en que no hay agua.
12 Volveos a la fortaleza, oh presos de la esperanza; hoy también anuncio que te devolveré el doble.
13 Porque entesé para mí a Judá, puse a Efraín en el arco; y despertaré a tus hijos, oh Sion, contra tus hijos, oh Grecia, y te pondré como espada de valiente.
14 Y Jehová será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago; y el Señor Jehová tocará trompeta e irá con los torbellinos del sur.
15 Jehová de los ejércitos los amparará, y ellos devorarán y someterán las piedras de la honda, y beberán y harán estrépito como por causa del vino; y se llenarán como cuenco, como los lados del altar.
16 Y en aquel día los salvará Jehová su Dios como a rebaño de su pueblo, porque serán engrandecidos en su tierra como piedras de corona.
17 Porque ¡cuánta es su bondad y cuánta su hermosura! El trigo hará florecer a los jóvenes y el vino a las doncellas.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Corintios 7

1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer.
2 Mas por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.
3 El marido cumpla con la mujer la benevolencia debida, y asimismo la mujer con el marido.
4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; e igualmente tampoco el marido tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.
5 No os privéis el uno del otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en el ayuno y en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
6 Mas esto digo como concesión, no como mandamiento.
7 Quisiera más bien que todos los hombres fueran como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les sería si se quedaran como yo.
9 Pero si no tienen don de continencia, cásense; pues mejor es casarse que quemarse.
10 Mas a los que están casados, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;
11 pero si se separare, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no repudie a su mujer.
12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer incrédula, y ella consiente en habitar con él, no la repudie.
13 Y la mujer que tiene marido incrédulo, y él consiente en habitar con ella, no lo repudie.
14 Porque el marido incrédulo es santificado por la mujer, y la mujer incrédula por el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, pero ahora son santos.
15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso sino que a paz nos llamó Dios.
16 Porque, ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?
17 Pero como Dios le repartió a cada uno, y como el Señor llamó a cada uno, así ande; y así ordeno en todas las iglesias.
18 ¿Es llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso ¿Es llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.
19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.
20 Cada uno en la vocación en que es llamado, en ella permanezca.
21 ¿Eres llamado siendo siervo? No te dé cuidado; pero también si puedes llegar a ser libre, procúralo más.
22 Porque el que en el Señor es llamado siendo siervo, liberto es del Señor; y asimismo el que es llamado siendo libre, siervo es de Cristo.
23 Por precio sois comprados; no os hagáis siervos de los hombres.
24 Cada uno, hermanos, en el estado en que es llamado, en este permanezca para con Dios.
25 Pero acerca de las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.
26 Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia, que bueno es al hombre quedarse así.
27 ¿Estás ligado a mujer? No busques soltarte ¿Estás libre de mujer? No busques mujer.
28 Mas también si te casares, no pecas; y si la virgen se casare, no peca; pero los tales tendrán aflicción de carne; mas yo os la quiero evitar.
29 Pero esto digo, hermanos, que el tiempo es corto; lo que resta es que los que tienen mujer sean como los que no la tienen;
30 y los que lloran, como los que no lloran; y los que se alegran, como los que no se alegran; y los que compran, como los que no poseen;
31 y los que hacen uso de este mundo, como los que no lo usan; porque la apariencia de este mundo se pasa.
32 Quisiera, pues, que estuvierais sin preocupaciones El soltero se preocupa de las cosas que son del Señor, de cómo ha de agradar al Señor;
33 pero el casado se preocupa de las cosas que son del mundo, de cómo ha de agradar a su mujer.
34 Hay asimismo diferencia entre la casada y la virgen La soltera se preocupa de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu; mas la casada se preocupa de las cosas del mundo, de cómo ha de agradar a su marido.
35 Pero digo esto para vuestro provecho, no para tenderos lazo, sino para lo honesto, y para que la dedicación al Señor sea sin impedimento.
36 Mas, si alguno piensa que es impropio para su hija virgen, si pasare ya de edad y así conviene que se haga, haga lo que quiera, no peca; cásese.
37 Pero el que está firme en su corazón, y no tiene necesidad, sino que tiene potestad sobre su propia voluntad, y determinó en su corazón esto, el guardar a su hija virgen, hace bien.
38 Así que el que la da en casamiento hace bien y el que no la da en casamiento hace mejor.
39 La casada está atada por la ley mientras vive su marido; mas si su marido muriere, es libre de casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.
40 Pero más dichosa será si se quedare así, según mi parecer; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, danos el aumento de la fe, la esperanza y la caridad; y, para que obtengamos lo que tú prometes, haz que amemos lo que tú mandas, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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