Exhortación
Confesión
Absolución
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1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
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Oración Vespertina

Fecha: 17 de julio de 2025

Jueves de la Quinta Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 89

1 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; de generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.
2 Porque dije: Para siempre será edificada la misericordia, en los cielos, en ellos afirmarás tu fidelidad.
3 Hice pacto con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo:
4 Para siempre confirmaré tu descendencia y edificaré tu trono de generación en generación Selah.
5 Y celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová, tu fidelidad también en la asamblea de los santos.
6 Porque, ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿será semejante a Jehová entre los hijos de los poderosos?
7 Dios temible en la gran congregación de los santos y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.
8 Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú, poderoso Jah? Y tu fidelidad está a tu alrededor.
9 Tú tienes dominio sobre la soberbia del mar; cuando se levantan sus olas, tú las sosiegas.
10 Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.
11 Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú los fundaste.
12 El norte y el sur, tú los creaste; el Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.
13 Tuyo es el brazo poderoso; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.
14 Justicia y juicio son el fundamento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.
15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andarán, oh Jehová, a la luz de tu rostro.
16 En tu nombre se alegrarán todo el día y en tu justicia serán ensalzados,
17 porque tú eres la gloria de su poder y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.
18 Porque Jehová es nuestro escudo; el Santo de Israel es nuestro rey.
19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre un poderoso; he ensalzado a un escogido de mi pueblo.
20 Hallé a David, mi siervo; lo ungí con mi aceite santo;
21 por lo que mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortalecerá.
22 No lo avasallará enemigo ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
23 mas yo quebrantaré delante de él a sus enemigos y heriré a sus aborrecedores.
24 Y mi fidelidad y mi misericordia estarán con él, y en mi nombre será ensalzado su cuerno.
25 Asimismo pondré su mano en el mar y en los ríos su diestra.
26 Él me invocará: Mi padre eres tú, mi Dios y la roca de mi salvación.
27 Yo también lo pondré por primogénito, el más alto de los reyes de la tierra.
28 Para siempre le conservaré mi misericordia y mi pacto será firme con él.
29 Y estableceré su descendencia para siempre y su trono como los días de los cielos.
30 Si dejaren sus hijos mi ley y no anduvieren en mis juicios,
31 si profanaren mis estatutos y no guardaren mis mandamientos,
32 entonces visitaré con vara su rebelión y con azotes sus iniquidades.
33 Mas no quitaré de él mi misericordia ni falsearé mi fidelidad.
34 No profanaré mi pacto ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
35 Una vez he jurado por mi santidad; no mentiré a David.
36 Su descendencia será para siempre y su trono como el sol delante de mí.
37 Como la luna será firme para siempre y como un testigo fiel en el cielo Selah.
38 Mas tú lo desechaste y menospreciaste, y te has airado con tu ungido.
39 Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra.
40 Aportillaste todos sus vallados; has convertido en ruinas sus fortalezas.
41 Lo saquean todos los que pasan por el camino; es oprobio a sus vecinos.
42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios.
43 Embotaste asimismo el filo de su espada y no lo levantaste en la batalla.
44 Hiciste cesar su esplendor y echaste su trono por tierra.
45 Has acortado los días de su juventud; lo has cubierto de afrenta Selah.
46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?
47 Recuerda cuán corto es mi tiempo; ¿por qué habrás creado en vano a todos los hijos de los hombres?
48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del sepulcro? Selah.
49 ¿Dónde están tus antiguas misericordias, Señor, que juraste a David en tu fidelidad?
50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo yo en mi seno.
51 Porque tus enemigos han deshonrado, oh Jehová, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.
52 Bendito sea Jehová para siempre Amén y amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Jeremías 2

1 Y vino a mí palabra de Jehová diciendo:
2 Ve y clama a oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.
3 Santidad era Israel a Jehová, primicia de sus frutos Todos los que lo devoran serán culpables, mal vendrá sobre ellos, dice Jehová.
4 Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
5 Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y se volvieron vanos?
6 Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, que nos hizo andar por el desierto, por una tierra desierta y de barrancos, por una tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón ni habitó allí hombre?
7 Y os introduje en tierra fértil, para que comierais su fruto y su bien; y entrasteis, y contaminasteis mi tierra, e hicisteis mi heredad abominable.
8 Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? ; y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron por Baal y anduvieron tras lo que no aprovecha.
9 Por tanto, aún pleitearé con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé.
10 Pasad, pues, a las islas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta.
11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Pero mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha.
12 Espantaos, cielos, sobre esto y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová.
13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, para cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen el agua.
14 ¿Israel siervo? ¿esclavo? ¿Por qué ha venido a ser presa?
15 Los cachorros de león bramaron sobre él, alzaron su voz y pusieron su tierra en soledad; quemadas están sus ciudades, sin morador.
16 Aun los hijos de Nof y de Tafnes te quebrantaron la coronilla.
17 ¿No te acarreó esto el haber dejado tú a Jehová tu Dios cuando te conducía por el camino?
18 Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria para que bebas agua del río?
19 Tu maldad te castigará y tu apostasía te condenará; conoce, pues, y ve cuán malo y amargo es el que hayas dejado a Jehová tu Dios, y que no esté mi temor en ti, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
20 Porque desde hace mucho quebré tu yugo y rompí tus ataduras; y dijiste: No serviré Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso te echabas tú, oh ramera.
21 Y yo te planté de vid escogida, simiente verdadera toda ella; ¿cómo, pues, te me has vuelto sarmientos degenerados de vid extraña?
22 Aunque te laves con sosa y amontones jabón sobre ti, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová.
23 ¿Cómo dices: No soy inmunda, nunca anduve tras los baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que entrecruza sus caminos,
24 asna montés acostumbrada al desierto, que en el deseo de su alma olfatea el viento; de su tiempo de celo, ¿quién la detendrá? Todos los que la busquen no se cansarán; la hallarán en su mes.
25 Guarda tus pies de andar descalzos y tu garganta de la sed Pero dijiste: No, es en vano; porque extraños he amado y tras ellos he de ir.
26 Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto, así se avergonzará la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, y sus sacerdotes, y sus profetas,
27 que dicen al leño: Mi padre eres tú; y a la piedra: Tú me has engendrado Pues me volvieron la cerviz y no el rostro, y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate y sálvanos.
28 ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense, a ver si te podrán salvar en el tiempo de tu calamidad; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.
29 ¿Por qué pleiteas conmigo? Todos vosotros os rebelasteis contra mí, dice Jehová.
30 En vano he azotado a vuestros hijos; no han recibido corrección Vuestra espada devoró a vuestros profetas como león destrozador.
31 ¡Oh generación! , atended vosotros la palabra de Jehová ¿He sido yo para Israel un desierto o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Señores somos; nunca más vendremos a ti?
32 ¿Se olvida la virgen de su atavío o la desposada de sus cintas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por días sin número.
33 ¿Por qué haces hermoso tu camino para hallar amor? Pues aun a las malvadas enseñaste tus caminos.
34 Aun en tus faldas se halló la sangre de las almas de los pobres, de los inocentes; no los hallaste excavando, sino en todas estas cosas.
35 Y dices: Porque soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
36 ¿Por qué vas tantas veces cambiando tu camino? También te avergonzarás de Egipto, como te avergonzaste de Asiria.
37 También saldrás de allí con tus manos sobre tu cabeza, porque Jehová desechó a aquellos en quienes confías, y con ellos no prosperarás.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

1 Timoteo 1

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador y del Señor Jesucristo nuestra esperanza,
2 a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.
3 Como te rogué que te quedaras en Éfeso cuando partí para Macedonia, para que mandaras a algunos que no enseñen otra doctrina.
4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que engendran disputas más bien que la edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
5 Pues el fin del mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida;
6 de lo cual algunos, desviándose, se apartaron a vana palabrería,
7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.
8 Pero sabemos que la ley es buena, si alguno hace uso de ella legítimamente,
9 sabiendo esto, que la ley no está puesta para el justo, sino para los inicuos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
10 para los fornicarios, para los que se echan con hombres, para los traficantes de hombres, para los mentirosos y perjuros, y si hay alguna otra cosa contraria a la sana doctrina,
11 según el evangelio de la gloria del Dios bendito, que me ha sido encargado.
12 Y doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,
13 habiendo sido antes blasfemo y perseguidor e injuriador; pero fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.
14 Mas la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús.
15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
16 Mas por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrara en mí, el primero, toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.
17 Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos Amén.
18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme a las profecías pasadas en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia,
19 manteniendo la fe y buena conciencia, la cual desechando algunos, naufragaron en cuanto a la fe;
20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Oh Dios, protector de todos los que confían en ti, sin quien nada es fuerte, nada es santo: Aumenta y multiplica sobre nosotros tu misericordia, para que, siendo tú nuestro gobernante y guía, pasemos por las cosas temporales sin perder finalmente las cosas eternas. Concede esto, oh Padre celestial, por amor de Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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