Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
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Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 21 de junio de 2025

Sábado de la Primera Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 106

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia.
2 ¿Quién expresará los hechos poderosos de Jehová? ¿contará todas sus alabanzas?
3 Bienaventurados los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.
4 Acuérdate de mí, oh Jehová, en tu benevolencia para con tu pueblo; visítame con tu salvación,
5 para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu nación y me gloríe con tu heredad.
6 Pecamos con nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo.
8 Pero los salvó por causa de su nombre, para hacer notorio su poder.
9 Y reprendió al mar Rojo y lo secó, y los hizo ir por el abismo como por un desierto.
10 Y los salvó de mano del que los aborrecía, y los rescató de mano del adversario.
11 Y cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó ni uno de ellos.
12 Entonces creyeron en sus palabras y cantaron su alabanza.
13 Bien pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo.
14 Y desearon con codicia en el desierto y tentaron a Dios en la soledad.
15 Y él les dio lo que pidieron, mas envió debilidad en sus almas.
16 Después tuvieron celos de Moisés en el campamento, y de Aarón, el santo de Jehová.
17 Se abrió la tierra y tragó a Datán, y cubrió el grupo de Abiram.
18 Y se encendió el fuego en su grupo; la llama quemó a los impíos.
19 Hicieron becerro en Horeb y se postraron ante una imagen de fundición.
20 Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba.
21 Olvidaron al Dios de su salvación, que había hecho grandezas en Egipto,
22 maravillas en la tierra de Cam, cosas formidables sobre el mar Rojo.
23 Y dijo que los hubiera destruido, de no haberse puesto Moisés, su escogido, en la brecha delante de él, a fin de apartar su ira para que no los destruyera.
24 Pero aborrecieron la tierra deseable; no creyeron a su palabra,
25 antes murmuraron en sus tiendas y no oyeron la voz de Jehová.
26 Por tanto, alzó su mano contra ellos, para postrarlos en el desierto,
27 y postrar su descendencia entre las naciones, y esparcirlos por las tierras.
28 Se unieron asimismo a Baal-peor y comieron los sacrificios de los muertos.
29 Y provocaron a ira a Dios con sus obras, y se desató la mortandad entre ellos.
30 Entonces se levantó Finees e hizo juicio, y se detuvo la mortandad.
31 Y le fue contado por justicia de generación en generación para siempre.
32 También lo irritaron en las aguas de Meriba, y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
33 porque hicieron que se rebelara su espíritu, y habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo;
35 sino que se mezclaron con las naciones y aprendieron sus obras,
36 y sirvieron a sus ídolos, los cuales les fueron por tropiezo.
37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios,
38 y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán; y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Se contaminaron así con sus obras y fornicaron con sus hechos.
40 Entonces se encendió el furor de Jehová sobre su pueblo y abominó su heredad;
41 y los entregó en manos de las naciones, y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían.
42 Y sus enemigos los oprimieron y fueron quebrantados debajo de su mano.
43 Muchas veces los libró, pero ellos se rebelaron contra su consejo y fueron humillados por su iniquidad.
44 Con todo, él miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor,
45 y se acordaba de su pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
46 Hizo asimismo que tuvieran de ellos compasión todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y júntanos de entre las naciones, para que loemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48 Bendito sea Jehová Dios de Israel, desde el siglo y hasta el siglo; y diga todo el pueblo: Amén Aleluya.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Job 38

1 Y respondió Jehová a Job desde la tempestad y dijo:
2 ¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento?
3 Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y tú me harás saber.
4 ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Decláramelo, si tienes inteligencia.
5 ¿Quién puso sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel?
6 ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular,
7 cuando cantaban juntas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios?
8 ¿Y quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba por fuera saliéndose de su seno,
9 cuando puse yo nubes por su vestidura y oscuridad por su faja,
10 y establecí sobre él mi decreto, y le puse puertas y cerrojos,
11 y dije: Hasta aquí llegarás y no pasarás adelante, y ahí parará el orgullo de tus olas?
12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar,
13 para que ocupe los extremos de la tierra y sean sacudidos de ella los impíos?
14 Ella cambia como barro bajo el sello, y se presenta como con vestidura;
15 mas a los impíos es quitada la luz de ellos y el brazo enaltecido es quebrantado.
16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar y has andado escudriñando el abismo?
17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18 ¿Has considerado todo hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas,
20 para que las lleves a sus términos, y entiendas los senderos de su casa?
21 ¡Tú lo sabes, porque entonces ya habías nacido y es grande el número de tus días!
22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo,
23 que tengo reservados para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?
24 ¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento del este sobre la tierra?
25 ¿Quién abrió cauce al turbión y camino a los relámpagos y los truenos,
26 haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
27 para saciar la tierra asolada y desierta, y para hacer brotar la hierba verde?
28 ¿Tiene padre la lluvia? ¿O quién engendró las gotas del rocío?
29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
30 Las aguas se endurecen como piedra, y la faz del abismo se congela.
31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?
32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
33 ¿Conociste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34 ¿Alzarás a las nubes tu voz, para que te cubra abundancia de aguas?
35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí?
36 ¿Quién puso la sabiduría en el interior del hombre? ¿O quién dio a la mente inteligencia?
37 ¿Quién cuenta las nubes con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,
38 cuando el polvo se funde en una masa y los terrones se han pegado unos con otros?
39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Y saciarás el hambre de los leoncillos,
40 cuando están echados en las cuevas o se quedan en sus guaridas para acechar?
41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus crías claman a Dios, y andan errantes por falta de comida?

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Gálatas 5

1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de servidumbre.
2 He aquí, yo, Pablo, os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.
3 Y otra vez declaro a todo hombre que se circuncide, que está obligado a cumplir toda la ley.
4 Os desligasteis de Cristo, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
5 Porque nosotros, por el Espíritu, aguardamos por la fe la esperanza de la justicia.
6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
7 Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?
8 Esta persuasión no es de aquel que os llama.
9 Un poco de levadura leuda toda la masa.
10 Yo confío en el Señor respecto de vosotros que ninguna otra cosa pensaréis; mas el que os inquieta llevará la sentencia, quienquiera que sea.
11 Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso, es quitado el escándalo de la cruz.
12 Ojalá fueran también cortados los que os inquietan.
13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
14 Porque toda la ley en una sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
15 Pero si os mordéis y os devoráis los unos a los otros, mirad que no seáis consumidos los unos por los otros.
16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.
17 Porque la carne desea contra el Espíritu y el Espíritu contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.
18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, impureza, lujuria,
20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21 envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; de las cuales os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
22 Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
24 Mas los que son de Cristo han crucificado la carne con las pasiones y las concupiscencias.
25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.
26 No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos los unos a los otros, envidiándonos los unos a los otros.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, que nos has dado gracia a nosotros, tus siervos, mediante la confesión de la fe verdadera, para reconocer la gloria de la Trinidad eterna, y en el poder de la Divina Majestad adorar la Unidad: Te suplicamos que nos mantengas firmes en esta fe, y perpetuamente nos defiendas de todas las adversidades, tú que vives y reinas, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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