Exhortación
Confesión
Absolución
Padrenuestro
Salmos
1ª Lección
Cántico 1
2ª Lección
Cántico 2
Credo
Oraciones
Colectas
Bendición

Oración Vespertina

Fecha: 19 de junio de 2025

Jueves de la Primera Semana después de la Trinidad

Exhortación General

Muy amados hermanos, las Escrituras nos exhortan en diversos pasajes a reconocer y confesar nuestros múltiples pecados, y a no disimularlos ni encubrirlos delante de Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, sino a confesarlos con un corazón humilde, contrito y obediente; a fin de que obtengamos el perdón de ellos por su infinita bondad y misericordia. Y aunque en todo tiempo debemos reconocer humildemente nuestros pecados ante Dios, con mayor razón debemos hacerlo cuando nos congregamos para darle gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de su mano, para rendirle la alabanza debida, escuchar su Santa Palabra y pedirle aquellas cosas que son necesarias e indispensables, tanto para el cuerpo como para el alma. Por tanto, les ruego a todos los aquí presentes que, con un corazón puro y voz humilde, me acompañen al trono de la gracia, diciendo:

Confesión General

Padre todopoderoso y misericordioso, hemos errado y nos hemos desviado de tus caminos como ovejas perdidas. Hemos seguido en exceso los designios y concupiscencias de nuestro corazón. Hemos quebrantado tus santas leyes. No hemos hecho lo que debíamos hacer, y hemos hecho aquellas cosas que no debíamos; y no hay salud en nosotros. Pero tú, Señor, ten misericordia de nosotros, miserables pecadores. Perdona a quienes confiesan sus faltas. Restaura a los que se arrepienten, según tus promesas hechas a la humanidad en Cristo Jesús, nuestro Señor. Y por él, concédenos, oh Padre clementísimo, que de ahora en adelante vivamos una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu santo Nombre. Amén.

Absolución

El Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su maldad y viva, y que ha dado potestad y ha mandado a sus ministros para declarar y pronunciar al pueblo arrepentido la absolución y la remisión de sus pecados: Él perdona y absuelve a todos los que verdaderamente se arrepienten y sinceramente creen en su santo evangelio. Por lo tanto, roguémosle que nos conceda un verdadero arrepentimiento y su Santo Espíritu, para que aquello que ahora hacemos le sea agradable, y para que el resto de nuestra vida sea pura y santa, de modo que finalmente lleguemos a su gozo eterno; por Jesucristo, nuestro Señor.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Oh Señor, abre nuestros labios.

Y nuestra boca publicará tu alabanza.

Oh Dios, acude a librarnos.

Oh Señor, apresúrate a socorrernos.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Alabad al Señor.

Sea bendito el nombre del Señor.

Salmo 98

1 Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
2 Jehová ha hecho notoria su salvación; a ojos de las naciones ha descubierto su justicia.
3 Se ha acordado de su misericordia y de su fidelidad para con la casa de Israel; todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
4 Cantad alegres a Jehová, toda la tierra; levantad la voz, y haced regocijo, y cantad salmos.
5 Cantad salmos a Jehová con arpa; con arpa y voz de salmos.
6 Aclamad con trompetas y sonido de cuerno delante del rey Jehová.
7 Brame el mar y su plenitud, el mundo y los que en él habitan;
8 los ríos batan las manos, los montes todos hagan regocijo.
9 delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra; juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 99

1 Jehová reina, temblarán los pueblos; él está sentado sobre los querubines, conmuévase la tierra.
2 Jehová en Sion es grande y ensalzado sobre todos los pueblos.
3 Alaben tu nombre grande y temible; él es santo.
4 Y el poder del rey ama el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has hecho en Jacob juicio y justicia.
5 Ensalzad a Jehová nuestro Dios y postraos ante el estrado de sus pies; él es santo.
6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su nombre; invocaban a Jehová y él les respondía.
7 En columna de nube hablaba con ellos; guardaban sus testimonios y el estatuto que les había dado.
8 Jehová nuestro Dios, tú les respondías; tú les fuiste un Dios perdonador y vengador de sus obras.
9 Ensalzad a Jehová nuestro Dios y postraos ante su santo monte, porque Jehová nuestro Dios es santo.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 100

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
2 Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.
3 Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su prado.
4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadlo, bendecid su nombre.
5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 101

1 Misericordia y juicio cantaré; a ti cantaré salmos, oh Jehová.
2 Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
3 No pondré delante de mis ojos cosa mala Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se juntará a mí.
4 Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.
5 Al que a escondidas infama a su prójimo, yo lo destruiré; al de ojos altivos y de corazón vanidoso, no sufriré.
6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que habiten conmigo; el que ande en el camino de la perfección, este me servirá.
7 No habitará dentro de mi casa el que hace engaño; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
8 Por las mañanas destruiré a todos los impíos de la tierra, para extirpar de la ciudad de Jehová a todos los que hacen iniquidad.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Primera Lección

Job 34

1 Además respondió Eliú y dijo:
2 Oíd, sabios, mis palabras; y vosotros, doctos, escuchadme.
3 Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta lo que se come.
4 Escojamos para nosotros el juicio, conozcamos entre nosotros lo que es bueno,
5 porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho.
6 Aunque tengo razón, se me considera mentiroso Dolorosa es mi saeta sin haber yo cometido transgresión.
7 ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua,
8 y va en compañía de los que hacen iniquidad, y anda con los hombres malvados?
9 Porque ha dicho: De nada servirá al hombre el complacerse con Dios.
10 Por tanto, varones de entendimiento, oídme: Lejos esté de Dios la impiedad y del Omnipotente la iniquidad.
11 Porque él pagará al hombre según su obra, y él hará que cada uno reciba conforme a su camino.
12 Sí, ciertamente, Dios no hará maldad, y el Omnipotente no pervertirá el derecho.
13 ¿Quién visitó por él la tierra? ¿Y quién puso en orden todo el mundo?
14 Si él pusiera sobre el hombre su corazón y recogiera así su espíritu y su aliento,
15 toda carne perecería juntamente y el hombre volvería al polvo.
16 Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto; escucha la voz de mis palabras.
17 ¿Se enseñoreará el que aborrece juicio? ¿Y condenarás tú al que es tan justo?
18 ¿ha de decir al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos?
19 ¿menos a aquel que no hace acepción de la persona de los príncipes ni respeta más al rico que al pobre? Porque todos son obra de sus manos.
20 En un momento morirán, y a medianoche se alborotarán los pueblos, y pasarán, y sin mano será quitado el poderoso.
21 Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos.
22 No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se oculten los que hacen iniquidad.
23 Porque él no carga al hombre más de lo justo, para que vaya con Dios a juicio.
24 Él quebrantará a los fuertes sin indagación y hará estar a otros en su lugar.
25 Por tanto, él hará notorias las obras de ellos, y los trastornará en la noche, y serán quebrantados.
26 Como a malos los herirá en un lugar que esté a la vista de todos,
27 por cuanto se apartaron de él y no consideraron todos sus caminos,
28 haciendo que venga el clamor del pobre delante de él, y que oiga el clamor de los necesitados.
29 Y si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere el rostro, ¿quién lo mirará? Y esto, lo mismo sobre una nación que sobre un hombre,
30 para que no reine el hombre hipócrita y no sea tropiezo para el pueblo.
31 Porque ¿ha dicho alguien a Dios: Ya he llevado castigo no ofenderé más;
32 enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo haré más?
33 ¿Te retribuirá según tu parecer? Él lo hará, ya sea que rehúses o que aceptes, y no yo; di, pues, lo que tú sabes.
34 Los varones de entendimiento dirán conmigo, y el hombre sabio me oirá,
35 que Job no habla con conocimiento, y que sus palabras no son con inteligencia.
36 Deseo que Job sea probado ampliamente, a causa de sus respuestas como de hombres inicuos.
37 Porque a su pecado añadió rebelión; bate las manos entre nosotros, y contra Dios multiplica sus palabras.

MAGNIFICAT

San Lucas 1:46-55
46
Engrandece mi alma al Señor;
47
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
48
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues, he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre,
50
y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Quitó de los tronos a los poderosos, y levantó a los humildes.
53
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia,
55
como habló a nuestros padres, a Abraham y a su simiente para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segunda Lección

Gálatas 3

1 ¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado como crucificado entre vosotros?
2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por el oír de la fe?
3 ¿Tan insensatos sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionáis por la carne?
4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? , si en verdad fue en vano.
5 Aquel, pues, que os da el Espíritu y hace maravillas entre vosotros, ¿hace por las obras de la ley o por el oír de la fe?
6 Así Abraham creyó a Dios y le fue atribuido a justicia.
7 Sabéis, por tanto, que los que son de la fe, los tales son hijos de Abraham.
8 Y viendo antes la Escritura que Dios por la fe había de justificar a los gentiles, anunció de antemano el evangelio a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.
9 De modo que los de la fe son benditos con el creyente Abraham.
10 Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición, porque escrito está: Maldito todo aquel que no permanece en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
11 Y que por la ley nadie se justifica delante de Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá.
12 Y la ley no es de fe, sino: El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas.
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),
14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham llegara a los gentiles, para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.
15 Hermanos, hablo como hombre: aunque un pacto sea de hombre, con todo, habiendo sido confirmado, nadie lo invalida ni le añade.
16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente No dice: Y a las simientes, como hablando de muchos, sino como de uno solo: Y a tu simiente, que es Cristo.
17 Esto, pues, digo: El pacto previamente confirmado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después no lo abroga, para invalidar la promesa.
18 Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios se la concedió a Abraham mediante la promesa.
19 ¿Para qué, pues, sirve la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones, hasta que viniera la simiente a quien fue hecha la promesa, ordenada por medio de ángeles por mano de un mediador.
20 Y el mediador no es de uno solo, pero Dios es uno.
21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? De ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia sería verdaderamente por la ley.
22 Pero la Escritura encerró todo bajo pecado, para que la promesa fuera dada a los creyentes por la fe en Jesucristo.
23 Pero antes que viniera la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser revelada.
24 De manera que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe.
25 Pero habiendo venido la fe, ya no estamos bajo ayo.
26 Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;
27 pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
28 No hay judío ni griego, no hay siervo ni libre, no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente descendencia de Abraham sois, y herederos conforme a la promesa.

NUNC DIMITTIS

San Lucas 2:29-32
29
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra;
30
porque han visto mis ojos tu salvación,
31
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era en el principio, es ahora y será siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Salutación y Kyrie

El Señor esté con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten misericordia de nosotros.

Padrenuestro y Súplicas

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. Amén.

Señor, muéstranos tu misericordia.

Y concédenos tu salvación.

Oh Señor, salva a los que nos gobiernan.

Y escúchanos clementemente cuando te invocamos.

Reviste de justicia a tus ministros.

Y alegra a tu pueblo escogido.

Oh Señor, salva a tu pueblo.

Y bendice tu heredad.

Danos paz en nuestros días, oh Señor.

Porque no hay otro que luche por nosotros, sino tú, oh Dios.

Oh Dios, crea en nosotros un corazón limpio.

Y no apartes de nosotros tu Santo Espíritu.

Colecta del Día

Dios todopoderoso y eterno, que nos has dado gracia a nosotros, tus siervos, mediante la confesión de la fe verdadera, para reconocer la gloria de la Trinidad eterna, y en el poder de la Divina Majestad adorar la Unidad: Te suplicamos que nos mantengas firmes en esta fe, y perpetuamente nos defiendas de todas las adversidades, tú que vives y reinas, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La segunda colecta

Oh Dios, de quien proceden todos los deseos santos, los buenos consejos y las obras justas; concede a tus siervos la paz que el mundo no puede dar, para que nuestros corazones se dispongan a obedecer tus mandamientos y, al ser defendidos por ti del temor de nuestros enemigos, podamos vivir en reposo y tranquilidad. Por los méritos de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

La tercera colecta

Ilumina nuestras tinieblas, te suplicamos, oh Señor, y por tu gran misericordia defiéndenos de todos los peligros y asechanzas de esta noche; por amor de tu único Hijo, nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

Oración por las Autoridades Civiles

Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, Rey supremo y único Gobernante de los pueblos, que desde tu trono eterno contemplas a todos los que habitan la tierra: te suplicamos que mires con tu favor a las autoridades civiles de esta nación, y las llenes con la gracia de tu Santo Espíritu, para que, reconociendo que son ministros tuyos, se inclinen a tu voluntad, caminen en tus caminos y gobiernen con sabiduría, justicia y firmeza, para que tu pueblo viva en paz y tu Palabra sea anunciada sin impedimento. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración por el Clero y la Congregación

Dios todopoderoso y eterno, que eres el único que hace grandes maravillas: envía sobre nuestros obispos y ministros, y sobre todas las congregaciones a su cargo, el saludable Espíritu de tu gracia; y para que en verdad te complazcan, derrama sobre ellos el rocío continuo de tu bendición. Concede esto, oh Señor, por el honor de nuestro Abogado y Mediador, Jesucristo tu Hijo. Amén.

Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, que nos has concedido gracia en este momento para presentar nuestras súplicas en común; y que has prometido que, cuando dos o tres se congregan en tu Nombre, les concederás sus peticiones: cumple ahora, oh Señor, los deseos y peticiones de tus siervos, según lo que más les convenga, y concédenos en esta vida el conocimiento de tu verdad, y en la venidera la vida eterna. Amén.

2 Corintios 13:14

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

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